En este pequeño video podéis ver algunas imágenes del embalse y el río Colomera que comentamos en la entrada de Colomera.
Visita nuestro Canal en
(click en el icono)
Muy buenas!! ¡Volvemos!!
Unión de los ríos Riofrío y Salado
Volvemos a la carga con una zona muy entrañable y que much@s relacionaréis directamente con el pez de río más afamado en nuestra provincia sin lugar a dudas, la trucha.

Puente sobre Ríofrío
Es complicado desligar Riofrío municipio del propio río Frío (Riofrío, como prefiráis) en sí, valga la redundancia. Cuando un núcleo urbano no se puede desligar de su cuenca ni en el nombre, llega a entenderse cuan ligada está la vida de sus gentes al río y a su vida. Y es que en este agradable núcleo de la municipalidad de Loja, no encontrarás a un vecino que no conozco del tramo, de su pesca y de su ambiente natural único.

Y es que esta pedanía de Loja es única en su posición paisajística y su inigualable valor natural y cultural. Y dentro de su cultura, el respeto al agua es parte de la genética y su impronta se deja ver en cada rincón. De ese modo, podemos ver desde que llegamos al pueblo un sinfín de buenos restaurantes donde el plato estrella es, como no, la trucha. Muy recomendable parada, descanso, paseo y trucha al horno con jamón, ahí lo dejo.
El respeto a la trucha es en parte el conseguidor natural de un mayor respeto a la cuencas que riegan esta pedanía, que no el único motivo ni mucho menos. Si es cierto que desde el 1665 aproximadamente se bien usando los ríos y arroyos de la pedanía como cotos de pesca. Actualmente incluso en verano los cauces del río Frío y del río/arroyo Salado, afluente del primero llevan agua suficiente para practicar la pesca deportiva. Tal es la afición que incluso de ahí surgió la idea de construir y explotar al lado del río una piscifactoría de truchas, a la postre de esturiones también. Este negocio se ha podido incluso colgar medallas de ecológico dando productos de la más alta calidad como truchas de gran porte, carne de esturión y caviar, según dicen, uno de los mejores del mundo. Esta piscifactoría a la vez de nutrir ambas cuencas con truchas, colabora en la recuperación de la especie autóctona (Salmo trutta), muy amenazada en sus hábitats por su prima cercana pero alóctona y más grande, trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss). De hecho se ha llegado a integrar tanto en el medio que han colocado estratégicamente lagunillas o remansos que sirvan como depuradoras naturales a los residuos orgánicos que por lógica se acumulan en la producción piscícola; los mismos son usados por aves y peces para establecerse y ampliar los nichos ecológicos y sus hábitat vitales.

Truchas de la piscifactoría

Piscifactoría de Riofrío

Salida de aguas de la piscifactoría
El éxito radica en las aguas neutras de estos ríos ofrecen unas características de velocidad, pureza y oxigenación ideales para la cría de trucha. En general, a lo largo de los tramos del río Frío y Salado, gracias a su geomorfología, existen innumerables pozas tanto en zonas abiertas como en los espacios en los que el cauce se encaja entre la maleza del bosque de galería de álamos, sauces y eucaliptos. Resumiendo, el paraíso de las truchas.

Rabilargo (Cyanopica cyanus) en el bosque de galería de Riofrío

Paseo por la ribera de Riofrío
Con todo ello, es difícil argumentar por qué no existe ningún tipo de protección medioambiental para este paraje. Partiendo de la base de que ninguna de las estribaciones de Sierra de Loja, ni siquiera Sierra Gorda, de la que nacen río Frío y Salado, cuenta con protección alguna, poco hay que darle vueltas al tarro…Pese a ser joyas geopaisajísticas y botánicas, y pese a contar con escosistemas tan únicos y vulnerables como la Charca del Negro y otras tantas que pueden enorgullecerse de mantener poblaciones sanad de uno de los anfibios más amenazados, el gallipato (Pleurodeltes walt), no parece haber voluntad de proteger.

LiLi en arroyo Salado

Arroyo Salado

Señalización de los senderos
Es muy contradictorio pues que estas zonas de Poniente Granadino tengan tanta riqueza botánica y animal, tanta calidad del agua de sus cauces y tanta naturaleza pura y dura. Volvemos a mi entender pues a la voluntad de los vecinos de las zonas involucradas. Se bien por interés económico, por cultura de siglos ligada a estos ambientes o por porvenir, estoy convencido que sus gentes siguen sintiendo suya la naturaleza, la vida. Por ello la protegen…hay mucho que aprender, pero mirar a los pequeños a veces requiere poner atención y pararse a pensar si nosotros, los grandes (al menos de población), estamos haciendo bien las cosas. A los vecinos de Riofrío, la Venta del Rayo y las demás pedanías de la Sierra de Loja, esta cultura de pasión y respeto por el medio parece sobrarles.


Fondo de río de Riofrío
En este sentido, el cruce de los dos cauces protagonistas con el pueblo es una viva imagen de todo lo que he comentado. Normalmente se les considera obstáculos a salvar, se les encajona o se desvían o defenestran. En Riofrío se cuidan. Los dos cauces llegan como lo que son, ríos con sus riberas, ríos con sus vaivenes, RÍOS. Parece obvio pero impresiona ver cómo han conjugado turismo, economía y naturaleza para dar con la fórmula de sostenibilidad casi perfecta. Salvo pequeñas modificaciones, los cauces son los que son y sus riberas las que son; ni artificios, ni salvedades, ni peros. De hecho se han habilitado sendas respetuosas a las márgenes e incluso un paseo en la margen de río Frío en el que había más espacio. Cuesta creer lo tranquilo del espacio, lo bien que se conjugan vecinos y aves canturreras. Prácticamente es como volver a lo que fuimos, parte del medio. No tiene desperdicio.

Abejas en la vegetación de Riofrío

Riberas de Riofrío
Podemos observar decenas de aves de ribera, golondrinas e incluso anátidas que, en la época propicia, incluso crían cerca del paseo en los ramales de sus alrededores y en las pozas cercanas. Todo un espectáculo fácil de mostrar por su accesibilidad a niños en su más tierna infancia. Para que vayan cogiéndole el gustillo a la naturaleza.

Ánades reales en Riofrío

Cría de ánade real

Cría de ánade real

Ánade real (Anas platyrhynchos) en la ribera del Riofrío
A poco trecho desde la entrada del pueblo, podemos llegar al manantial de los Molinos o del Nacimiento para disfrutar de una de las surgencias que nutre al río Frío. Su caída en cascadas medianas nos muestra la cantidad de agua que guarda el sistema kárstico de Sierra Gorda. Más allá siguen las sendas cada vez, incluso si cabe, más naturales y más abiertas (hasta 5 metros de ancho de cauce). Por su parte, las sendas por arroyo Salado son más peregrinas y se acercan más a las viviendas al menos dentro del pueblo; como to, más arriba mejora. En próximas visitas trataré de alcanzar los cauces altos de ambos ríos y sus nacimientos. ¡Ardo en deseos!

Mariposa en la ribera del arroyo Salado

Fuente del paseo de Riofrío
Nos vemos!
Lo mejor: Trucha, esturión, caviar, sendas, agua, aves, sostenibilidad.
Lo peor: Poco…quizás la baja protección legal y la multitudinaria afluencia de gente, por otro lado bastante respetuosa generalemente.
Más Info:
http://waste.ideal.es/riofrio.htm
https://www.youtube.com/watch?v=hQsQh4mSpIA
http://www.andalucia.com/province/granada/riofrio.htm
http://www.andalucia.org/es/destinos/provincias/granada/municipios/riofrio/
En este pequeño video podéis ver algunas imágenes del embalse y el río Colomera que comentamos en la entrada de Colomera.
Visita nuestro Canal en
(click en el icono)
¡Muy buenas de nuevo!

Salto de agua en el río Colomera
Volvemos a la carga acudiendo al oeste provinciano de Granada. Entre los Montes Orientales y el Poniente Granadino, casi lindando con la vecina Jaén, se encuentra el enclave de Colomera, así como su río y su embalse homónimos. En este enclave apartado del municipio de Benalúa de las Villas hay mucho por descubrir. Por tratarse del primer embalse que trato en este blog, intentaré dar una visión general de los usos, aspectos positivos/negativos y su impacto ambiental.
En esta ocasión, sólo pude visitar el río Colomera desde su salida del pantano, pero prometo hacer una visita a la cabecera. Los vecinos me lo recomiendan, dicen que es más natural y bonito. La verdad es que tras el pantano tenemos un río ‘domado’, un río encauzado por partes y sometido al uso agrícola en otras. La situación la salva en buena medida el hecho de contar con un paisaje orográfico imponente. Los encañonamientos y peñas que acompañan al río a través de su curso y las veredas agrícolas son colosales. Todo el trayecto hasta llegar al pantano nos da la sensación de estrechez e impresiona sobremanera las formas y curvas a las que el río ha sometido al paisaje a lo largo de los años. Los puntos más destacados de su geología son el Cerro Pelón, la Solana de las Juntas, la Solana de los Arrieros, el Cerro Zapatero y el Cerro Alto.

Río Colomera
Aguas abajo del pantano, el río Colomera va gozando cada vez de mejor salud, como si de un mal sueño se fuera despertando, se va naturalizando y los ensanches, dentro de lo encajonado del terreno, parecen dejarle respirar y darle una oportunidad a la naturaleza. Cuesta verlo tan deteriorado y maltratado al salir de la presa, poco más que un barrizal que fluye con unos cuantos árboles algo destartalados que marcan el límite con huertas demasiado pegadas al cauce. Esencialmente tras el pantano hay restos de vegetación de ribera y orillas arenosas más bien peladas, donde la única vegetación es un pastizal muy degradado y poco diverso alimentado por un suelo muy nitrogenado por riegos y porque el agua estancada del propio pantano tiende a acumular también. Con todo, los macrófitos no son demasiados en el cauce y aunque, pese a que por zonas se ve el agua enturbiada, es más efecto del suelo arenoso que de una fuerte eutrofización.

Bosque de ribera en el río Colomera


Macrófitos en las rocas del lecho del río
Pese a todo, el río va ganando, y gana mucho. Se trata de un enclave en el que bien podrían habitar algunos bivalvos o náyades amenazadas de la provincia que en tan pocos ríos del Poniente Granadino quedan. Le falta calidad al agua, pureza. La recupera demasiado lento, pero por qué no soñar. Poco a poco el río es más río y las galerías de bosque frondoso se hacen más notables dentro de la seca tierra colindante. Llega un punto, cerca de su paso por el núcleo urbano de Colomera, que el río se convierte en idílico por tramos, como instantáneas para postales. Estos retazos son los que más esperanza le otorgan.

Zooey en el cauce arenoso

Varias rutas y senderos, merenderos y reposaderos, surgen conforme mejora el estado del río. El uso humano es lo que tiene, si interesa se cuida. Habrá que sacarle partido, pero nunca debemos olvidar que lo importante de un río o de cualquier ambiente natural, es que su valor es de per se, es decir, no es necesario que nos cumpla una función o utilidad. La naturaleza tiene un valor intrínseco incluso si no nos proporciona ningún otro valor a nosotros. Si nos diésemos cuente, veríamos que ese valor es el que más nos importa y más vida nos aporta. En uno de sus mejores puntos, encontramos el puente romano de Colomera, increíblemente bien conservado, se encuentra en un punto bastante bien conservado y rodeado de peñas. Una imagen que no os podéis perder.

Puente Romano de Colomera


El curso del río es un vergel en sus mejores momentos, pero se nota que la calidad del agua, incluso pasado el pueblo, sigue siendo baja ambientalmente hablando. No se ven mucho macroinvertebrados, ni hay rastro de poblaciones asentadas de anfibios o peces. Por otra parte, aunque si hay presencia de moluscos terrestres y limícolas o acuáticos, son pocos y sus ambientes propicios son más bien limitados, pero haberlos los hay. Ocasionalmente pude ver alguna lagartija común que mi perrita Zooey espantaba pensándose que podría cazarla. Respecto a las aves, estas parecen menos exigentes y hacen que pasear a lo largo de las orillas con la genial geología del terreno rodeándote sea aún más especial. Hay muchos cantos diferentes que no llego a identificar, pero hay algo más que gorriones, lo cual siempre es de agradecer. Algunas especies que abundan por estos lares son las lavanderas y los ruiseñores.

Molusco en las orillas del río

Zooey en el pastizal
Por su parte, el pantano es un poco…cómo decirlo, soso…jejeje. Realmente la panorámica del agua estancada y la forma bifurcada del mismo hacen que el paisaje sea muy interesante, pero la restauración del medio es muy pobre con algunos pinares (los justos para decir que hay). Se echa de menos algo más de espesura y la vegetación de matorral típica de la zona. También acompaña a esta situación que no hay más que campos de olivos y cultivos de secano alrededor, dando un poco imagen de desolado. De todas formas, es la imagen del campo andaluz, olivos hasta donde alcanza la vista…podría ser peor.
Panorámica del embalse de Colomera
El embalse, que se nutre de los acuíferos de la Sierra de Montillana, puede acumular 42.5 Hm3 llegando a cubrir una superficie total de 258 Ha. En tan vasto terreno inundado sería injusto quedarse sólo con el primer vistazo. De tal modo, es de justicia decir que pese a lo común del paisaje, las puestas de sol y los contrastes en el agua de luces y sombras son memorables. Además, se transforma en el hogar ideal o al menos la zona de paso de múltiples especies de aves como garcillas boyeras, garcetas, martinetes y ánades. Estas especies se pueden ver a lo largo de toda la cuenca del río Colomera, ya que usan sus balsas y pantanos como punto de parada en el camino.
Como todo embalse, suele tener muchos usos que a lo largo de los años han ido mejorando en su apartado ambiental y hoy día pueden ser considerados uso sostenible que, como sabemos, es de lo poco que lleva a ‘garantizar’ su continuidad e integridad ambiental mediante la conservación. Fundamentalmente tiene uso de abastecimiento general y agrícola, coto de pesca (hay bastantes lucios que, si bien son alóctonos, ya se han naturalizado), deportes náuticos y baño. Con todo, garantiza un caudal ecológico de 0,2 m2/s, que, no siendo una barbaridad, no está nada mal.

En general estos usos mejoran la imagen del pantano y acercan a la gente al medio ambiente. Conocer es cuidar. Pero si no se mantienen unos límites de respeto acaba convirtiéndose en una amalgama de vertederos por doquier, ruidos escandalosos que molestan y hacen huir a la fauna local, etc. Cuidar con cuidado y respetar al medio, es la mejor forma de acercarse y cuidar la naturaleza.
Un saludo y nos vemos!
Lo mejor: Puntos del cauce regenerados, puente romano, panorámicas pantano, cañones y geología.
Lo peor: Presión agrícola, deterioro ambiental, deterioro calidad agua.
Más Info:
http://www.embalses.net/pantano-56-colomera.html
http://waste.ideal.es/puenteromano-colomera.htm
La alcaldesa de Motril, Luisa García Chamorro, y la delegada territorial de Medio Ambiente, Inmaculada Oria, asistieron a la comisión mixta de la reserva natural concertada de la Charca de Suárez, que se celebró en el centro de interpretación del humedal. García Chamorro destacó que gracias a la colaboración entre administraciones se ha potenciado este espacio natural motrileño que, a través del Plan de Choque por el Empleo ejecutado por la Junta de Andalucía con la colaboración del área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Motril, estrena su octava laguna de aguas someras denominada ‘del Álamo blanco’, un nuevo espacio de limícolas que aumentará de forma considerable la biodiversidad de nuestro humedal.
La noticia completa en GranadaHoy.com
Consulta nuestra entrada sobre la Charca de Suárez para más información
Follow @granadaesagua