Archivo de la categoría: Especies Endémicas

Canalización sostenible de altura, por Sergio Martín

Muy buenas!

Hoy me he topado con esta interesante reflexión de un buen amigo, un gran profesional y una mejor persona, Sergio Martín (@). No quería dejar pasar la oportunidad de compartirlo con vosotros y aquí os dejo el reposteo desde iAgua para que le echéis un vistazo. No os dejará indiferentes!

Canalización sostenible de altura

El concepto de “Desarrollo Sostenible” se formalizó en el llamado “Informe Brundtland”, en 1987. Pero el desarrollo sostenible se llevaba a cabo mucho antes y en diferentes localizaciones. Un ejemplo lo tenemos en el macizo montañoso que los árabes llamaban Sulayr, o montaña del sol.

Sierra Nevada ha sido una de las montañas más antropizadas, desde la media montaña hasta las altas cumbres. Famosos son los neveros, que llenaros la sierra de senderos siempre acompañados de sus mulas. Los románticos y naturalistas que veían esta sierra como fuente de inspiración y tesoro botánico. Pero fueron otros, los llamados acequieros, los que de verdad aprovecharon uno de los recursos más valiosos de esta montaña, el agua. Y lo hicieron a través de canalizaciones que recorren Sierra Nevada y transportaban este bien tan preciado hasta donde era requerido.

A partir de los dos mil metros, existe una gran cantidad de agua acumulada en forma de nieve durante varios meses al año, así que Sierra Nevada es como un gran embalse. Estos acequieros aprovecharon de la mejor manera ese agua, y “tejieron” una red de acequias.  Pero no unas cualquiera, sino las llamadas acequias de careo, que permiten la infiltración del agua en la montaña a través de “calaeros” o simas, para que posteriormente nutra a un manantial. Algunos de ellos se pueden encontrar a más de mil metros de desnivel, y pueden ser utilizados para regar los cultivos o volver a canalizar el agua surgente en una acequia de riego.

Si indagamos un poco más en estas infraestructuras, nos daremos cuenta de que estos acequieros, de los que no se sabe muy bien el origen, si fue romano o hispanomusulmán, tenían un gran conocimiento de Sierra Nevada y su geomorfología. De esta manera, sabían qué materiales utilizar para su construcción, que lugares eran más permeables y por donde debían de canalizar este agua. Con todos estos conocimientos convirtieron Sierra Nevada en un embalse, de la forma más sostenible posible.

Estos canalizadores, utilizaban materiales del propio terreno. Las altas cumbres están formadas por materiales silíceos, como pizarras, esquistos o filitas. Estas “lajas” eran utilizadas para la construcción de la acequias, y utilizando diferentes técnicas, los acequieros hacían la base de una manera distinta, según la velocidad y la impermeabilización que se buscara en cada tramo. Estos mismos materiales se han utilizado posteriormente para la construcción de cortijos en toda Sierra Nevada, y también constituían la “launa”, que se utilizaba para impermeabilizar los techos en las construcciones alpujarreñas. Junto a las acequias se encuentran además los caminos de los acequieros, que discurren paralelamente a ellas. Existe el hecho de que se construían en una ladera, ya que su misión era recoger el agua del deshielo. Esto conlleva un mantenimiento y unas medidas de corrección del impacto producido por la construcción, ya que el riesgo de erosión o desprendimiento era muy alto. Muros de contención y la revegetación del talud eran algunas de las medidas que utilizaban.

Sorprendente es que, después de todas estas alteraciones, al cabo del tiempo la estructura quede totalmente integrada en el paisaje, es más, llegue a formar parte de él, otro gran punto a favor de su sostenibilidad. En la fotografía que acompaña al artículo, que muestra la Acequia de los Hechos (Nigüelas), podéis ver perfectamente de lo que hablo. Aunque va mucho más allá de la mera integración paisajística.

La acequia de careo forma un verdadero ecosistema a su paso, que en algunas ocasiones puede albergar una gran biodiversidad y muy valiosa, ya que se pueden encontrar endemismos botánicos o de entomofauna que no se encuentra en ningún otro lugar del mundo.

Las constantes filtraciones de estas acequias forman “borreguiles”,  llamados así por su uso ganadero, que tinta el paisaje de verde, haciendo un fuerte contraste con el paisaje de piornal. Por lo tanto, la mayoría de la vegetación que encontraremos alrededor de las canalizaciones serán herbáceas, algunas con nombres tan curiosos comoAconitum burnatii  (Revientavacas) o Rosa canina (Tapaculos).  Especies tóxicas como la Digitalis purpurea (Dedalera) o algunas plantas endémicas de Sierra Nevada como laGentiana verna ssp. sierrae  o Plantago nivalis (Estrella de las Nieves) una planta muy característica, utilizada como símbolo de Sierra Nevada y del sendero de gran recorrido Sulayr (GR-240). También podemos encontrar plantas de porte leñoso como castaños, encinas, robles melojos, majuelos…

La fauna asociada a estas construcciones también es característica. Podemos encontrar  aves, como Prunella collaris (Acentor alpino) ave característica de estas altitudes, y diversas mariposas, como Melanargia lachesis, Satyrus actaea (Sátiro negro), o Parnassius apollo nevadensis (Mariposa Apolo), otra joya de Sierra Nevada que solo se puede encontrar en este macizo. Un insecto endémico y muy curioso que se puede ver por los alrededores de las acequias es la chicharra de montaña (Baetica ustulata), que nos permite ver las adaptaciones de estos insectos a la alta montaña, como su color oscuro, cuerpo robusto y alas atrofiadas. También es fácil ver al ganado alrededor de las acequias, como la Vaca pajuna, haciendo uso del pasto que se genera al paso de la acequia.

Queda demostrado que las acequias de careo son construcciones que respetan el modelo de desarrollo sostenible y que lo llevan más allá.

La faceta social y económica  de las acequias tuvo su apogeo en los años 60. Existían cuadrillas, a veces intervenía todo el pueblo responsable de la acequia, en labores de mantenimiento y limpieza.  Conocida era la profesión del ramalero, que era el encargado de repartir en partes equitativas el agua entre los miembros de la comunidad de regantes, aunque en la mayoría de las ocasiones el acequiero se encargaba de las dos funciones.

En la actualidad, la mayoría de estas acequias se han perdido o deteriorado gravemente por su desuso y falta de mantenimiento. Quedan contados acequieros, y la profesión está condenada a desaparecer. La pérdida de estas canalizaciones ha supuesto que en fuentes y manantiales deje de surgir agua, y el deterioro del ecosistema asociado a ella.

Aunque no está todo perdido, ya que existen proyectos de restauración de acequias de careo en Sierra Nevada, y la gente es cada vez más consciente de su importancia. ¿Volverán a lucir de nuevo estas acequias como antaño? El tiempo lo dirá. Pongamos lo sostenible de nuevo de moda.

 Noticia completa en su edición digital en la web de iAgua

La reflexión de mi amigo me parece muy completa y enriquecedora, espero os haya gustado y la compartáis para que más gente tome conciencia y pongamos lo sostenible de nuevo de moda!

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‘Celebrando’ el Día Mundial de los Humedales por El Baíco

Muy buenas!

Como seguro sabéis esta semana los humedales están de enhorabuena ya que se celebra desde el día 2 el Día Mundial de los Humedales, fecha para reflexionar sobre RAMSAR, sobre la biodiversidad y excusa perfecta para  juntarse con amigos y visitar nuestros espacios y ecosistemas acuáticos favoritos.

Este año, como sabéis, aceptamos la invitación de nuestros amigos de SEO-Sierra Nevada y nos unimos a la visita al Humedal de El Baíco, en Baza. Este humedal goza del lujo de poder reunir en unos cuantos kilómetros cuadrados tantos ecosistemas que, con guía de aves en mano, casi no nos perderíamos ningún ejemplar alado de la península. De la mano de nuestros amigos de Proyecto Sierra de Baza, José Ángel Rodríguez y Juan Antonio Dengra, pudimos visitar la joya de la corona del panorama naturalista de la Hoya de Baza. Os dejo aquí algunas fotos. Hay más en el enlace al final del post.

 

El ‘corazón’ de El Baíco

Balsa-nacimiento en el Cortijo Sevilla

Agua manando de la estepa en la Hoya de Baza

Zanjas para desecar la zona del humedal de El Baíco

Limonium majus, sólo crece en los terrenos margo-salinos de esta región del Altiplano Granadino

Imagen general de la Estepa de El Baíco

Sin embargo, la visita fue más reivindicativa y emotiva que meramente senderista e idílica. Este humedal de aguas salobres y ambiente increíblemente hermoso, mezcla de estepa, vega, montaña y riberas, sufre de la tortura de la estupidez humana, llegando a tal que el agua del mismo se desvía para secar una tierra de miserable aprovechamiento agrícola. A más, transvase ilegal salobre al río Baza para que se diluya en el pantano…Todo un alarde de inteligencia emocional y analítica.

Normal entenderéis el enfado y frustración de la buena gente de Baza que mira impotente que, por más agua y fuentes que no dejan de manar agua ni en verano, no pueden ver ni siquiera las 10 hectáreas mínimas inundadas y con vida a rebosar como bien se merece esta tierra. Y es que de la estepa llora y mana el agua a borbotones como no es posible imagina. Limpia y llena de vida para que se desvíe y muera sin sentido.

Os quiero dejar con la reflexión siguiente de cosecha propia tras haber visitado el humedal: Cuánto daño tenemos que hacer y debemos soportar que hagan los desaprensivos para llegar a darnos cuenta que el agua nos da la vida y somos tan parte de esa vida que resulta un triste sarcasmo nuestra propia existencia en estos términos. Respetémonos a nosotros mismos respetando el agua.

Entre SEO-Sierra Nevada, Proyecto Sierra de Baza y Granada es Agua hemos redactado esta nota de prensa y esperamos que le podáis dar difusión por una buena causa. Por adelantado, gracias!

NOTA DE PRENSA DIFUNDIDA EL 2 DE FEBRER0 DE 2015, COINCIENDO CON EL DÍA MUNDIAL DE LOS HUMEDALES POR LA ASOCIACIÓN PROYECTO SIERRA DE BAZA, SEO/BirdLife, REPRESENTADA EN LA PROVINCIA DE GRANADA POR EL GRUPO LOCAL SEO SIERRA NEVADA Y EL COLECTIVO GRANADA ES AGUA.

Como cada año, el 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales.

En esta edición de 2015 el Convenio de Ramsar, que es el impulsor internacional del Día Mundial de las Aves, ha elegido como lema “Porque su futuro está en juego”, en un intento de llamar la atención sobre la delicada situación de estos espacios de vital importancia para el hombre y la naturaleza.

Y es que, en el último siglo, ha desaparecido el 64% de los humedales del planeta. Según el Índice de Extensión de los Humedales del Convenio de Diversidad Biológica, Europa es el continente que más pérdida ha experimentado en los últimos 40 años. España no es ninguna excepción, ya que nuestras zonas húmedas sufrieron un retroceso de hasta el 60% durante el siglo XX. Hoy en día, a pesar de las obligaciones de protección a las que está comprometido el Estado español bajo el Convenio Ramsar y pese a lo que dictan las normativas autonómica, estatal y europea, muchas de nuestras zonas húmedas tienen amenazas graves, incluso en el caso de los espacios más valiosos y emblemáticos, como Doñana, las Tablas de Daimiel, La Albufera de Valencia, el Mar Menor y el Delta del Ebro.

Asociación Proyecto Sierra de Baza y SEO Birdlife, y en su representación en la provincia de Granada el grupo local SEO Sierra Nevada, a los que se unió Granada es Agua, celebraron el pasado sábado 31 de Enero este importante día en uno de los espacios de más valor ecológico y a la vez amenazado, de la provincia granadina, el Humedal del Baíco, en la Hoya de Baza.

La Asociación Proyecto Sierra de Baza lleva luchando mucho tiempo por la conservación de este espacio natural, de una riqueza ecológica, turística, geológica y ornitológica enorme. A esta lucha se une SEO Birdlife para apoyar este proyecto.

Un nutrido grupo de componentes de estas asociaciones se dieron cita en el Humedal del Baíco, para comprobar las severas amenazas a las que está sometido, y la incomprensible pasividad de las autoridades ante las barbaridades y delitos ecológicos que se están llevando a cabo en esta isla de biodiversidad de la Hoya de Baza.

La regeneración y conservación de este Humedal sería un impulso importante al turismo de la zona, como está ocurriendo en otros lugares de Andalucía donde se apuesta por el turismo de naturaleza para poner en valor una comarca, con los beneficios económicos que esto supone.

Tampoco es incompatible con la agricultura o la ganadería, al contrario, un uso sostenible de este espacio natural conlleva con buenas prácticas ambientales, un impulso y mejora en la calidad de la agricultura sostenible.

El agua salobre que incesablemente mana de estas tierras, y que ilegalmente se conduce para su vertido, mediante zanjas, al Río de Baza, debe quedarse donde nace de forma natural y la tierra la reclama, en el Humedal del Baíco, para dar lugar a un espacio natural que puede ser único en Andalucía, por sus características ambientales, geológicas, naturales y climáticas.

Por todo ello, los grupos firmantes de esta nota de prensa, queremos terminar haciendo una llamada a la responsabilidad de los organismos públicos con competencia en esta materia (Ayuntamiento de Baza, Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio) para que asumiendo sus competencias y obligaciones legales, no se desentiendan ni un día más en la protección y puesta en valor de este singular lugar.

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Un fuerte abrazo y no dejéis de luchar por lo que es vuestro, por lo que es de todos! Por un Humedal de El Baíco lleno de vida y agua!

Más Fotos en nuestro album de El Baíco en   (pincha en el icono)

Proyecto Sierra de Baza: Caracoles Terrestres de Baza y Gor

Proyecto Sierra de Baza: Caracoles Terrestres de Baza y Gor

Muy buenas!! Hoy es viernes y reposteamos desde Proyecto Sierra de Baza! Hoy hemos querido acercaros un post corto para promocionar la nueva publicación de Antonio P. Jiménez y Jaime Jiménez Gómez sobre los Caracoles terrestres en Baza y Gor, que nos pone al día sobre este grupo y sus necesidades ecológicas en la zona del Altiplano Granadino. Se trata de una obra importante sobre la biodiversidad en la sierra de Baza que nos ofrece nuestra web amiga, ¿os animáis a conocer esta familia de animales en profundidad?

Nueva publicación de Antonio P. Jiménez Jiménez y Jaime Jiménez Gómez

Portada de la publicación

Los caracoles y babosas terrestres son un interesante y variado grupo de seres vivos el que, tras los artrópodos, es el grupo animal más diverso, con unas 35.000 especies, de las que 115 están citadas y catalogadas en Andalucía, una de las comunidades más ricas en estos gasteorópodos, con algunas especies endémicas como Hatumia cobosi, un endemismo de la zona sublitoral de Almería y Granada, y Hatumia zapateri. Mientras que otras especies han sido descritas recientemente como el Oestophora prietoi, descubierta recientemente en el Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas y posteriormente en la provincia de Córdoba y el Oestophora mariae, localizado en el vecino Parque Natural Sierra de Castril. Ambos exclusivos de Andalucía y norte de África.

Con los deseos de contribuir al mejor conocimiento de los caracoles de nuestra zona, se ha editado por la Asociación Amigos de Gor “San Cayetano” un nuevo cuadernillo, del que son autores Antonio P. Jiménez Jiménez y Jaime Jiménez Gómez, en el que a lo largo de sus 24 páginas, nos aproximan, de una manera muy amena y didáctica, el mundo de los caracoles terrestres, con unos breves, pero ilustrativos apuntes, sobre la biología de estos seres vivos, cuyo nombre (gasterópodo) proviene del griego gaster (vientre) y podos (pie) en alusión a su forma anatómica, al contar con un pie ventral que se mueve por contracciones musculares ondulatorias que recorren la cara inferior del pie.

En la publicación se describe las nueve especies más comunes y fáciles de encontrar en nuestra zona, por lo que es muy pedagógica e instructiva para el mejor conocimiento de los caracoles terrestres. En concreto publica imágenes describen las siguientes especies:

Caracollina lenticulata.
Cernuella virgata (caracol chico).
Cornu aspersum (caracol común).
Cepaea memoralis.
Otata láctea (cabrilla).
Theba pisana (caracol blanquillo).
Iberus gualterianus alonensis (caracol serrano)
Rumina decollata (caracol degollado).
Jaminia quadridens.

De nuevo Proyecto Sierra de Baza nos trae aspectos culturales y ambientales muy importantes. Esperamos que os haya sido de interés y os guste la entrada. Y recordad que cualquier ayuda y colaboración es bienvenida, apoyar esta causa es de vital importancia para conservar la salud de este espectacular espacio protegido. Un saludo!

Proyecto Sierra de Baza: Ficha Técnica sobre el Gallipato

Es viernes de nuevo! Resaca navideña, ¿verdad? Pues es un buen momento para hablar de uno de mis anfibios favoritos ayudándonos de la inestimable información que nos brinda la web de Proyecto Sierra de Baza. Y si, entre sus muchas secciones una de las más interesantes es la de fichas técnicas de animales y plantas. Estas fichas nos llevan a conocer mejor quiénes y cómo son y qué se está haciendo para mejorar su situación y garantizar su continuidad y sostenibilidad ambiental.  Pero como hoy he dicho, toca gallipato, espero que lo disfrutéis!

GALLIPATO (PLEURODELES WALTL, MICHAHELLES,1830)

Continuamos este mes con una de las tres especies de urodelos que habitan en nuestra provincia, el Gallipato. Los urodelos son aquellos anfibios que en estado adulto poseen cola, al contrario de los anuros que  no la tienen, como las ranas y los sapos. Este curioso animalito, conocido en algunos lugares por el apelativo de “tiro” destaca por poseer un mecanismo de defensa único, que bien podría hacer suyo el más reputado de los fakires.

 Para todos aquellos interesados en conocer un poco más  las especies que tratamos en estas fichas y del resto de anfibios y reptiles andaluces, les recomiendo que visiten la siguiente página, www: anfibios-reptiles-andalucia.org que muy acertadamente confecciona Juan Pablo González de la Vega.

Gallipato (Pleurodeles waltl)

 © PorJosé Luís Esteban, Luís García-Cardenete , Javier Fuentes y Eduardo Escoriza Abril (A.H.G.)

Macho de Gallipato. Sierra de Loja (Granada), Enero 2004.

 Ficha técnica:

Clase: Anfibios

Orden: Urodelos (anfibios con cola)

Familia: Salamándridos

Género: Pleurodeles

Especie: waltl, (Michaelles, 1830)

Estatus legal: En el catálogo andaluz de especies amenazadas (Ley8/2003, de 28 de Octubre, de la flora y la fauna silvestres), aparece incluido en la categoría“De interés especial”, que recoge aquellas especies, que no estando incluidas en otras categorías de protección superior (extintas, en peligro de extinción, sensible a la alteración de su hábitat, vulnerables), son merecedoras de una atención particular en función de su valor científico, ecológico, cultural, o por su singularidad.

Descripción:

Algunas personas cuando ven un gallipato por primera vez, piensan que se trata de algún tipo de lagartija, por su aspecto estilizado y la presencia de cola; y difícilmente lo relacionan con el mundo de los anfibios.  Con una longitud que a veces alcanza los 30 cm desde el morro hasta la cola (incluso se han descrito ejemplares de 32 cm), nos encontramos ante el anfibio de mayor longitud de nuestro país y el segundo de toda Europa tras el proteo (salamandra cavernícola que vive en la zona de los Balcanes). De todas formas las medidas más habituales están en torno a los 15-20 cm.

 La cabeza es ancha, comprimida y los ojos son pequeños, algo adelantados y prominentes, de color marrón o grisáceo y con pupilas redondas, negras. No tienen parpados. El hocico es bastante redondeado. En la garganta tiene un repliegue cutáneo a modo de collar  que recibe el nombre de “pliegue gular”. La piel es rugosa y está cubierta de multitud de pequeños tubérculos terminados en punta negra. La coloración es marrón, olivácea, aunque depende de las variables ecológicas (temperatura ambiental o del agua, color del entorno, luminosidad del momento, actividad del ejemplar, etc.) En la zona dorsal muestra unas manchas ovaladas y más oscuras que el tono general, que se hacen más patentes en el vientre, al ser éste más claro. En ambos costados podemos observar unas hileras de 7 a 11 tubérculos glandulares de color anaranjado o amarillento, por los que a veces sobresalen los extremos puntiagudos de las costillas. La cola, bastante musculosa, es más larga que la cabeza y el cuerpo juntos, y  está comprimida lateralmente. En su parte superior tiene una cresta que aparece más desarrollada durante la época del celo. Las extremidades posteriores tienen 5 dedos y son más largas que las anteriores, que tienen 4 dedos.

Los machos son más estilizados, tienen la cola y las patas más largas que las hembras y durante el celo desarrollan unas callosidades nupciales negruzcas en patas y brazos que facilitan el acoplamiento. Las hembras alcanzan mayores tamaños, con un tronco más engrosado. Todas estas características nos permiten distinguir fácilmente al Gallipato del resto de los anfibios que tenemos en Granada.

Detalle hembra: Sierra de Madrid, Íllora (Granada), Mayo 2004.

Larvas.Pueden confundirse fácilmente con las del tritón pigmeo, aunque alcanzan mayores tamaños que las de éste. En los periodos iniciales suelen ser translúcidas, haciéndose más opacas con el tiempo. Tienen los dedos bastante largos y las branquias muy desarrolladas, semejantes a unos plumeros. La cresta caudal comienza en el extremo posterior de la cabeza y no tienen al final de la cola los típicos lunares negros del tritón.

Distribución geográfica:

El gallipato es una especie de distribución ibero-magrebí, presente en gran parte de la península Ibérica y en el norte de Marruecos, habiéndose constatado leves diferencias genéticas entre las poblaciones situadas a ambos lados del Estrecho. Por el norte llega hasta las provincias de León, Burgos, Palencia y hasta Tarragona por el este. Escasea más conforme nos desplazamos en dirección sureste. En Andalucía aparece en todas las provincias excepto Almería, siendo mucho más abundante en la mitad occidental.

En nuestra provincia se extiende desde su límite oeste (Poniente Granadino), hacia la Vega de Granada, que ocupa en su borde septentrional, encontrando el límite en el municipio de Pinos Puente. Fuera de esta zona de distribución más o menos continua existen pequeños núcleos aislados en Albolote, Colomera, Moclín, Sierra de las Albuñuelas y Güejar Sierra, donde se localizan las citas más Orientales. Las poblaciones más saludables se extienden por los municipios de Zafarraya, Loja, Íllora y Alhama de Granada. Las que estaban presentes en la comarca del Temple y las Turberas de Padul parece ser que se extinguieron hace dos décadas.

Mapa de distribución provincial.

Ecología de la especie

 Es una especie típicamente mediterránea, poco exigente en cuanto a las características del medio que ocupa, tanto terrestre como acuático. Lo podemos encontrar en zonas bien conservadas y también  en otras bastante alteradas: lindes de cultivos no intensivos, pinares de repoblación, quejigales, encinares, adehesados o no, etc. Su rango de distribución altitudinal en la provincia es de 470-1565m, siendo esta última la máxima altitud a la que ha sido encontrado hasta la fecha en toda su área de distribución, concretamente en la Sierra de Loja.

El gallipato lleva una vida principalmente nocturna y terrestre, y durante el día se oculta bajo piedras, troncos o cavidades subterráneas. En la fase acuática y en el celo puede ser muy activo durante las horas de luz. Finalizado el verano, época en la que permanecen inactivos en sus refugios terrestres, y con la llegada de las primeras lluvias se dirigen a las zonas húmedas, que utilizarán para reproducirse. Originariamente usaban charcas naturales y zonas remansadas de arroyos con poca corriente con o sin vegetación acuática. La progresiva alteración por parte del hombre de estos hábitats, les obliga hoy en día a buscar cualquier punto de agua que permita el desarrollo de las larvas, ya sea alberca, piscina, pozo o abrevadero para el ganado. Cuando caen en lugares de los que no pueden salir, se vuelven completamente acuáticos. No son muy exigentes en cuanto a la calidad de las aguas y soportan un amplio gradiente de temperaturas, desde 0º a más de 20º C. El agua no debe estar necesariamente limpia y es abundante en zonas de gran turbidez por sedimentos en suspensión, donde no necesita su deficiente vista y se alimenta gracias al olfato. Asimismo tolera cierto grado de contaminación, sobre todo de nitrógeno proveniente del ganado, o incluso aguas salinas, en las que puede reproducirse sin problemas.

Se alimentan de pequeños invertebrados (lombrices, arañas, hormigas, escarabajos, etc.) a los que localizan mediante el olfato y por sus movimientos. Al igual que las larvas, los adultos son muy voraces, y se da el caso a veces de que intentan comerse el cebo colocado en los anzuelos, con el consiguiente disgusto del pescador afectado. Sus principales enemigos naturales son las culebras de agua y algunas aves acuáticas como las garzas. Los peces introducidos (carpas, lucios) y el cangrejo americano, atacan principalmente a las puestas y a las larvas.

Estado de conservación, problemática:

El hombre desde tiempos inmemoriales ha drenado las zonas húmedas y ha modificado el hábitat del gallipato. En compensación y sin saberlo a veces también lo ha beneficiado, pues al construir albercas, pozos, abrevaderos y charcas para el ganado, ha incrementado los lugares aptos para su reproducción y ha permitido la colonización de nuevas zonas. Pero los recientes cambios de uso del suelo a los que asistimos, con la consiguiente intensificación de la agricultura y la ganadería, el incremento de las zonas urbanizadas y las infraestructuras de transporte a ellas asociadas, nos han conducido a la situación actual, que casi podemos calificar como  catastrófica para el gallipato y otros anfibios de nuestra provincia.

Las albercas de riego que antes estaban a ras del suelo subsisten secas y agrietadas y son sustituidas por depósitos metálicos elevados o son cubiertas completamente para evitar que el agua se evapore o se ensucie, eliminando la posibilidad de que puedan ser utilizadas como punto de reproducción. Los pozos tradicionales también son sustituidos por modernos sondeos completamente cerrados, los abrevaderos del ganado hoy en día son bañeras viejas o recipientes metálicos. Los cultivos de secano de toda la vida (olivar y almendro) se están convirtiendo a pasos agigantados en regadíos, consumiendo ingentes cantidades de aguas subterráneas que anteriormente surtían a lagunas y fuentes, la mayoría de las cuales han terminado por secarse. Además el agua extraída de los acuíferos se almacena en modernas balsas de fondo sintético y sección trapezoidal que actúan como una verdadera trampa para muchos vertebrados, como bien conocen los lectores de esta revista. El uso de maquinaria pesada cada vez es más frecuente, y los pequeños humedales que habían sobrevivido al paso del tiempo, son fácil y rápidamente eliminados y transformados en terrenos de cultivo. La contaminación de las aguas va a más; productos fitosanitarios, hidrocarburos, materia orgánica, acabando cada año con las nuevas hornadas de larvas, que son el futuro de la especie.

 Las carreteras, cada vez más transitadas y el asfaltado de caminos que no poseen medidas correctoras para la fauna provocan mortandades no soportables para algunas poblaciones. Existen varios puntos negros en el Poniente Granadino, donde en otoño pueden perecer cientos de ejemplares adultos en una sola noche cuando se dirigen a los puntos de freza. Destaca negativamente sobre todo una carretera situada en el término municipal de Íllora. La introducción de especies de fauna foránea (cangrejos, peces, galápagos), por diferentes motivos; pesca deportiva, acuariofilia o como un simple adorno en multitud de zonas húmedas, también constituye un grave problema. Así, recientemente la suelta de carpas rojas en una laguna de Zafarraya, ha supuesto la desaparición de una de las comunidades más diversas de anfibios de toda la provincia. Los periodos de sequía que desfavorecen a los anfibios, en ocasiones pueden ser un remedio para acabar con estos depredadores potenciales, al secarse las charcas donde han sido soltados, permitiendo la recolonización por parte de sus antiguos moradores cuando acabe el periodo de sequía, en caso de que no se hayan extinguido.

 Si bien es cierto que su presencia es ahora mejor tolerada que antaño, todavía se producen casos de eliminación directa de ejemplares por parte del hombre, fruto del desconocimiento y de la supuesta repugnancia que acompaña a estos animales.

Laguna afectada por la introducción de carpas: Zafarraya (Granada), Octubre 2002. Sería necesaria eliminarlas para permitir la recolonización por parte de los anfibios.

Propuestas de conservación

·     Realizar campañas de concienciación ambiental sobre la especie y los problemas de supervivencia que tiene, trabajando principalmente con la población juvenil de las zonas donde aún sobrevive.

·     Detectar aquellos puntos negros en carreteras y caminos, señalizándolos y construir pasos subterráneos adecuados.

·     Proteger adecuadamente las charcas que sirven como puntos de cría, especialmente las que sustentan a las escasas poblaciones más orientales, completamente aisladas del área de distribución principal. A tal efecto podría establecerse una especie de red de “microreservas”.

En relación con este último punto, queremos llamar la atención sobre la grave situación en que se encuentra una de estas zonas, concretamente la laguna de Arenales, en el término municipal de Albolote. Este pequeño humedal es el resto de una gran extensión que permanecía permanentemente inundada, hace no más de 40 años. Pues bien, hoy en día asistimos a su agonía, sin que nadie haga nada por remediarlo. La excesiva extracción de agua del acuífero que la sostiene, tras la construcción de la prisión provincial y la puesta en regadío de la enorme extensión de olivar que la rodea, conlleva el hecho de que permanezca completamente seca. Se da el caso que durante el año pasado, considerado como bastante húmedo, sólo tuvo una pequeña lámina de agua a partir del mes de mayo, y durante poco tiempo, por lo que no pudieron completar su ciclo reproductivo las distintas especies de anfibios que la utilizan, entre ellas el gallipato, el tritón pigmeo y el sapo de espuelas.

El Gallipato  en la Sierra de Baza

Aunque existen algunas referencias sobre la presencia del Gallipato en la Sierra de Baza, esta no ha podido ser confirmada recientemente. Desde aquí animamos a los lectores de la revista, a que nos comuniquen si tienen algún dato sobre su presencia en las comarcas de Baza, Guadix o Huéscar.

Este pequño animallo lo pudimos ver en las charcas de Sierra Gorda y sierra de Loja y si queréis saber más, podéis consultar nuestras entrada de la Charca del Negro, donde hay una de las poblaciones más estables y sanas de la provincia de Granada. Animáos a difundir y a conservar este bello y vulnerable anfibio, regalo y joya única que podemos disfrutar todos.

Entrada completa y mucho más joyas en la web de Proyecto Sierra de Baza

 

Salvar el agua de la ‘Alpujarra seca’

Salvar el agua de la ‘Alpujarra seca’

Las acequias tradicionales de las laderas de Sierra Nevada son la clave para regenerar los acuíferos.

Las acequias tradicionales de las laderas de Sierra Nevada son la clave para regenerar los acuíferos

Para ello, se debe tratar de armonizar las nuevas explotaciones agrícolas con los clásicos minifundios, las extracciones sostenibles de los cauces y de los acuíferos subterráneos, es el objetivo de un plan piloto de gestión hidrológica que ha puesto en marcha la Consejería de Medio Ambiente en colaboración con la de Agricultura, la Agencia del Agua y el Instituto Geológico y Minero de España. El diagnóstico actual es preocupante y si no se actúa con el consenso de todos, llegará el momento en que la acumulación y mal uso del agua llevará a mayores periodos de escasez, e incluso a que los cauces lleguen a secarse por completo.

Uno de los principales problemas es el incremento de balsas para almacenamiento de agua. Según las inspecciones realizadas ‘in situ‘, se han detectado 593 balsas, mientras que en el inventario del Parque Natural de Sierra Nevada solo había contabilizadas 362. Todas ellas unidas formarían una lámina de agua de 21,8 hectáreas, una enorme extensión formada por infraestructuras que en su mayoría son irregulares y no cuentan con las autorizaciones necesarias. Acumulan cantidades ingentes de agua que captan en los cauces y llegan a reducir los caudales ecológicos de tal manera que no permiten la mejor regeneración de los acuíferos. La necesidad de llevar grandes cantidades de agua hasta los cultivos intensivos, que tienen que generar determinado producto en la época que lo demandan los mercados, ha llevado al cierre y entubamiento de acequias, incluso algunas de las de careo, por lo que se han eliminado las filtraciones que cada temporada rellenan los acuíferos.

En esta zona hay alrededor de 1.500 regantes que poseen 1.460 hectáreas de cultivos de pastos, hortalizas, que necesitan los recursos hídricos. Según los estudios ya realizados, el 75% del agua procede del subsuelo, por lo que si se impide la filtración o se almacena de forma irregular, no se filtra y no habrá de dónde extraerla.

A partir de ahora se van a desarrollar reuniones, charlas y talleres especialmente dirigidos a dar a conocer los detalles del estudio hidrológico de esta zona, su problemática y las soluciones a tomar, «y tener en cuenta las opiniones de los usuarios» para que no perdamos uno de los principales elementos de riqueza natural de la Alpujarra, el agua.

Noticia completa en Ideal.es

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