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Proyecto Sierra de Baza: No se va a actuar contra la procesionaria en Sierra de Baza

Muy buenas!! Hoy es viernes y reposteamos desde Proyecto Sierra de Baza! Hoy hemos querido retomar el tema de la procesionaria (aquí el post anterior) puesto que hay nuevas al respecto…pero no muy alentadoras. Esperemos que cambien algo las cosas. Para que esteis informados, os dejo con el post acerca de las medidas que se han acordado.

 Proyecto Sierra de Baza

Así lo manifestó el Director Conservador Rafael César Córdoba en la última Junta Rectora

© Proyecto Sierra de Baza. Imagen de zonas afectadas

El convencimiento de que la plaga de procesionaria forma parte de los ciclos naturales que se producen periódicamente en los pinares, que aparece y luego desaparece, sin ocasionar graves daños permanentes al arbolado, el que tan sólo ve retenido su crecimientos y a ello se adapta el árbol, así como que la lucha química mediante fumigaciones aunque tiene un efecto positivo en la eliminación de la plaga a corto plazo, tiene más inconvenientes que beneficios, ya que afecta a la fauna de invertebrados que se localizan en este lugar, también a las aves que son sus principales luchadores biológicos, ha llevado a la Dirección del Parque Natural Sierra de Baza a considerar que es mejor no efectuar actuación de tipo alguno en estos pinares, que en algunos casos presentan graves daños de defoliación.

En el mismo informe se destacó como la gran superficie de pinar afectadas (en torno a las 10.000 has de este espacio protegido) impide que se pueda actuar manualmente sobre la plaga, para su eliminación puntualmente.

Otro de los argumentos que se utilizaron para defender que no se actúe mediante fumigaciones u otros sistemas de lucha química contra la procesionaria es que la zona afectada no está próxima a núcleos de poblaciones, por lo que tampoco se hace necesario actuar con urgencia sobre la misma por arzones de salud pública, que sería otro motivo para controlarla sin demora.

Una errónea política forestal, de la que ahora estamos pagando las consecuencias

El masivo cultivo monoespecífico de pinos en los años 50 y 60 del pasado siglo en nuestra sierra, está detrás de estas masivas plagas de procesionaria que venimos viviendo cíclicamente en nuestra sierra, y de la que el último antecedente fue la gran plaga del año 2009, que afectó a más de 20.000 hectáreas, de ellas presentaban una grave defoliación un total aproximado de 5.000 Has., mientras que las restantes presentaban distintos grados de infestación, concentrándose de forma fundamental en torno a la carretera que cruza el parque (GR-8101) de Caniles a Escúllar.

Puede ampliarse información sobre el fenómeno de la procesionaria en el Parque Natural Sierra de Baza en el artículo que publica el Ingeniero Técnico Forestal Víctor Azor AQUÍ.

 

 

 

De nuevo Proyecto Sierra de Baza nos trae aspectos culturales y ambientales muy importantes. Esperamos que os haya sido de interés y os guste la entrada. Y recordad que cualquier ayuda y colaboración es bienvenida, apoyar esta causa es de vital importancia para conservar la salud de este espectacular espacio protegido. Un saludo!

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Proyecto Sierra de Baza: La plaga de a procesionaria afecta de nuevo a la Sierra de Baza

Muy buenas!! Empezamos el año de la mejor manera, posteando desde Proyecto Sierra de Baza! E este caso las noticias que nos llegan no son buenas. El Parque Natural está sufriendo una inmensa plaga de procesionarias que amenaza como en 2009-10 con arrasar pinares enteros. Otros espacios naturales como Sierra Nevada y Almijara también sufren este problema. Esperamos que este post de nuestros amigos en Baza os proporciones una visión clara de esta situación. Un abrazo y feliz año 2015!

LA PLAGA DE LA PROCESIONARIA AFECTA DE NUEVO A LA SIERRA DE BAZA

Son en torno a las 10.000 hectáreas las dañadas

Pinos afectados por la procesionaria en el Parque Natural Sierra de Baza. Noviembre-2014

© Proyecto Sierra de Baza

Si en el invierno 2009/2010 se detectó una virulenta plaga de procesionaria en el Parque Natural Sierra de Baza, que afectó a una superficie entre 15.000 y 20.00 has., lo que eras algo sin precedentes históricos, y que se consideraba estaba fundamentalmente propiciado por las altas temperaturas que vivieron ese otoño, en el que se contabilizó una subida de las temperaturas medias superior a los 6º C, lo que puso de manifiesto en la aceleración del ciclo biológico de la oruga, de modo que siendo normal que se produzcan las procesiones de enterramiento a partir de mediados de enero, este año ya se estaban produciendo desde noviembre, lo que es un radical cambio en la fonología de la especie, que se indicaba había sorprendido a todos los técnicos, no solo por su magnitud y virulencia, sino particularmente por la aceleración del ciclo biológico detectado en la oruga defoliadora, que se manifestó con gran voracidad, de modo que estaba comiendo tanto en el día como en la noche, con los resultados apreciados de dejar desfoliadas amplias zonas de pinares del Parque, que presentaban un aspecto desolador, como si sus árboles hubieran sufrido un incendio.

Este año la situación marcha camino de repetirse y son ya en torno a las 10.000 las hectáreas afectadas por esta plaga que es particularmente visible desde el recorrido por la carretera de Caniles a Escúllar, también en las inmediaciones de la aldea de El Tesorero, en la zona silicícola del parque así como en todas la cuenca de los ríos Uclías y Moras, aunque la plaga se extiende y ha llegado a afectar a la zona de pinos oromediterráneos del macizo central, donde se localiza la más significativa población de pinos oromediterráneos autóctonos de este espacio protegido, habiendo podido comprobar cómo la procesionaria está presente en esta zona, de un modo muy significativo y dañino, afectando a un número muy elevado de ejemplares.

La plaga ha llegado a la zona de pino oromediterráneo

Pinos de la zona de pinar oromediterráneo afectados por la procesionaria. Noviembre-2014

El dato nos ha preocupado, no solo por la magnitud que parece está tomando la plaga en la zona, y que se une a otras zonas detectadas en pasados años, con un total de afección en distinto grado entorno a las 10.000 ha. si no particularmente por afectar a los pinos más emblemáticos de este espacio protegido y no ser normal que la plaga de la procesionaria se presente a cotas altitudinales tan altas, lo que se interpreta ha sido favorecido por las altas temperaturas que se han registrado este otoño, en el que prácticamente han estado ausentes las heladas.

Proyecto Sierra de Baza ha tenido conocimiento de cómo esta dañina plaga de procesionaria ha llegado, incluso, a afectar a los operarios que trabajan en labores silvícolas en este Parque Natural, habiendo precisado asistencia médica algunos de ellos, lo que denota la gravedad de la situación, por lo que esperamos y deseamos que se afronten esta situación sin demora, antes de que pueda ser tarde, ya que en la última gran plaga (la del invierno 2009/2010) cuando se quiso actuar ya fue tarde y las orugas estaban enterradas bajo tierra en la fase de metamorfosis que pasa enterrada la crisálida, con lo que posiblemente estemos ante un resurgir de esta plaga, ya que la crisálida puede permanecer enterrada, en diapausa, a la espera de unas condiciones óptimas, como las que ahora se han producido, durante años.

La ecología de la procesionaria del pino

Orugas de procesionaria en su característica marcha en procesión, de dónde toma el nombre popular

La procesionaria del pino produce importantes daños en las coníferas, especialmente en los pinos, aunque también ataca a cedros y abetos. Debe su nombre popular de “procesionaria” a que la oruga defoliadora que ocasiona esta plaga, perteneciente a la especie Thaumetopoea pityocampa, y que es la fase de oruga de una mariposa nocturna o polilla, que se desplaza en grupo de forma alineada, a modo de procesión, un lepidóptero típicamente mediterráneo, y en algunas zonas de Alemania, Suiza, Hungría y Bulgaria. En España puede localizarse por toda la Península y en Baleares. Las orugas nacen entre mediados de septiembre y mediados de octubre, a los 30 ó 40 días de la puesta por la mariposa. Construyendo las orugas unos llamativos nidos o bolsones de seda que les sirven de refugio para pasar los fríos del otoño e invierno, en los que se refugian agrupadas de forma social.

Cuando llega la primavera, o finalizando el invierno (desde febrero a primeros de abril), las orugas descienden en fila al suelo, de ahí el nombre de procesionaria; se entierra, entre 15-25 cm. de profundidad y crisálida dentro de un capullo, momento en que puede soportar temperaturas muy bajas, para surgir en verano las mariposas, aunque pueden entrar en diapausa y permanecer latentes varios años, a la espera de unas condiciones favorables, tras lo que aparecerán ya transformadas en mariposas (una polilla) la que se apareará dando comienzo a un nuevo ciclo, con la puesta de huevos en bolsas protegidas en su planta nutricia (las acículas de los pinos).

El PLAN RECTOR DE USO Y GESTIÓN DEL PARQUE NATURAL SIERRA DE BAZA, destaca en su apartado 3.1.7, relativo a  los criterios de gestión para la conservación de los recursos naturales y culturales, como “Se emplearán preferentemente técnicas de control integrado y lucha biológica contra las distintas plagas forestales”. 

Los depredadores más efectivos de la procesionaria del pino son los carboneros y los herrerillos, dos aves insectívoras especialmente voraces con estas orugas. Aves insectívoras como los carboneros, herrerillos, el zorzal charlo, mirlos y abubillas, son grandes consumidoras de esta oruga. Por lo que una medida muy eficaz para mantener controlada esta plaga es favorecer la presencia de estas aves insectívoras. Las orugas de la procesionaria del pino también son atacadas por hormigas, cigarras, avispas y diversos parásitos (algunos dípteros e himenópteros). Lo que pone en evidencia que cuando se dispara esta plaga es porque se ha roto el equilibrio natural.

Algunas actuaciones que pueden llevarse a cabo de forma individual sobre esta plaga son las eliminar los bolsones de procesionaria manualmente, teniendo especial cuidado de no cortar los que están en las guías terminales, ya que pueden dañarse éstas y sería peor el remedio que la enfermedad. Posteriormente los nidos se queman o se trituran pasando el pie sobre ellos varias veces. Otros medios efectivos son los de romper los bolsones, en el caso de que la altura del arbolado no permita cortarlos, los bolsones pueden romperse con una rama o palo, para que las orugas mueran con el frío del invierno al carecer de la protección. Esto es mejor hacerlo por la tarde, para que no les dé tiempo a las orugas a rehacer el bolsón, de modo que morirán de frío por la noche.

De nuevo Proyecto Sierra de Baza nos mantiene informados de temas importantes. La procesionaria causa enormes desastres entre los pinares causando drásticos efectos sobre el resto del ecosistema. Además, los efectos sobre animales y personas no son menos nocivos causando graves irritaciones e incluso daños en órganos y apéndices. Cualquier ayuda y colaboración es bienvenida, apoyar esta causa es de vital importancia para conservar la salud de este espectacular espacio protegido. Un saludo!

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