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20 Marzo, Día Mundial de los Gorriones!

Muy buenas!

Ayer día 20 de marzo, se celebró el Día Mundial del Gorrión, una iniciativa de la Nature Forever Society organizaciones conservacionistas para conseguir llamar la atenci´n sobre los peligros ante los que se topan estas especies y su mal estado de conservación en todo el mundo.

Gorrión hembra (Passer domesticus) anillado en el Padul

Probablemente el ave más común y conocida por todos en las urbes de España, el gorrión ha visto mermada su población más de un 1o% respecto a las cifras que registraba hace menos de 10 años. Esta misma tendencia se observa en toda Europa y en casi todo el mundo, llegando a ser noticia su avistamiento en ciudades como Londres y Prga, antaño ciudades con buenas poblaciones. Entre los problemas que les acucian podemos encontrar que estos paseriformes se ven amenazados por la limpieza de las ciudades, mayor competencia entre especies, tala de árboles,  mayor número de palomas y urracas u otras especies foráneas como la cotorra, la falta de espacios donde anidar y, sobre todo, el uso de insecticidas y herbicidas que los privan de ecosistemas ricos en insectos. El auge de gatos y otros depredadores también forma parte de todas sus amenazas.

Hay que tener en cuenta que las aves, y más las paserifromes, son consideradas un bioindicador de la calidad ambiental en ciudades y nucleos urbanos, lo que nos anticipa que también los niveles de contaminación y uso de biocidas nos pueden estar afectando a nosotros. Siempre que los veamos en abundancia podemos estar tranquilos, ellos son el termómetro de la seguridad ambiental de las ciudades!

¿Esclusas o Excusas? Río Genil

Muy buenas! Hoy viernes nueva entrega para Granada, agua oculta que llora…Espacio para reflexionar sobre el agua en Granada. Hoy, el río Genil, espero que os guste!

‘Desembocadura’ del Darro en las esclusas del Genil

Vertebra buenamente Granada y define barrios enteros. Identidad inalienable de la capital nazarí y de la Andalucía de las montañas. Parte del intrincado de ser granadino y símbolo cultural y ambiental. Maltrato ambiental patente y desgracia ingenieril. Cuando un problema acaba en esta solución parca, poco imaginativa y desnaturalizadora…eso, se llama Genil. Vergüenza también podría unirse a la larga lista de atributos que nos desvela el majestuoso cauce que día a día nos acompaña y que día a día vemos y dejamos morir.

Ahora los lechos son de muebles, no de tierra

Basuras, cascotes, plásticos…mierda. El Genil es un río de mierda. No nos engañemos con localismos y orgullos velados. Una cloaca de buenas y pomposas dimensiones fue la solución del marco de control hídrico de la época para nuestro río emblema. Con un par. Porque un río siempre puede ser una cañería gorda donde ir tirando aguas abajo sin mayor problema. El problema es que el horror de hormigón lo vemos a diario sin hacer nada. Dicen que la costumbre es las que verdaderamente encadena al esclavo y no la mano que blande el látigo. No nos hace falta ya que nos fustiguen para asimilar que nuestro canal de lecho cementado, riberas cementadas y zona de inundación requetecementada, es el modelo de río ‘seguro’ que debería ser. Inundaciones! Catástrofes! Riadas! Dios mío que alguien lo controle. Modernicemos este pueblo cementando sobre nuestras raíces…gran idea comenzada en los 70 por Martín Larios y concluida a base de error tras error en los 90 con las famosas e increíblemente prácticas esclusas. Y sí, en Granada también llueve y deshiela, fortuna de los oriundos. Pero que la solución pase por hacer un cementado cementerio del cauce me hace reír con tristeza. Pero espera, aún mejor…y si le ponemos unas esclusas bonicas de verdad que tenga donde acumularse el maltrecho ‘caudal ecológico’ que no vamos a respetar ni de coña? A que estaría genial que por tramos, así que se vea muy natural, se llene una buena parte del río? Idea de las buenas. Sopesada e inteligente. Hay gente que merece una placa, en este caso que diga: ‘Al señor ingeniero Fulanito de Copas y Copetines, digno emisario de la codicia, el defenestro y la ignominia de la humanidad. Por siempre honor y gloria allí donde descanse en paz. Tanta de la misma lleve como descanso deja’…En la gloria se quedaría el muchacho.

Basura acumulada en los terraplenes

Las esclusas retienen la vergüenza

En este caso no voy a pasar de las esclusas. Delimites los infinitos problemas de nuestro río para poder atajarlo mejor, ya que tanta desgracia o se dosifica o no se puede afrontar. Baja de Cenes hasta el canal de aguas brevas y Puente Verde un río medianamente bonito y riberado en buena parte. Incluso agradable y con cierta gracia naturalizado al entrar en Granada. Y punto…como si el mismo Dante hubiera designado el resto de la obra hasta abandonar el tramo de 3 Km en que cruza la ciudad, conviene doblar la vista ante el espectáculo infernal ambiental y paisajísticamente. Que el turismo venga a ver esto, por favor…O mejor, que busquen el Darro tras hacerse ojos del Guadiana en el Paseo de los Tristes y llegar a desembocar en otra obra ingenieril magnífica de la que hablaremos otro día. Vergüenza. A poco que entra pasada Bola de Oro hasta Puente Verde y abandonamos la mencionada ‘graciosa’ naturalización, finito. Comienzan las esclusas…Encanulado el río, no vaya a ser que ruja, lo pasamos al cemento armado del peor que pudiéramos encontrar. Armarse de paciencia toca por lo faraónico de una obra que parece querer contener al mismísimo Amazonas. Que crecer, crece, señores, pero el día que haga los buenos metros de profundidad excavada y hormigonada que baje Dios y lo vea…Bueno mejor que no baje que se arrepiente otra vez de la creación y ya verás que se llena el canalillo y nos pasan tres cuartas de agua por encima de la Torre de la Vela.

Paso a una de las últimas esclusas para acumular el agua

Esclusas…A mí me suena mucho e indefectiblemente a excusas. Malas excusas para buscar que ‘se vea agua a su paso’. Mentes que piensan, gente que estudia… Brillante…brillante mierda. Desde un corazón ambientólogo os digo que si el impacto fuera más doloroso, esto producía combustión espontánea. Pero vamos a ver, queremos evitar crecidas, cavamos como si no hubiera antípodas a las que llegar, etc., pero luego impermeabilizas el lecho y colocas esclusas para que acumule el agua y haga bonito. Lógico, muy lógico. Aguas debajo de la Inmaculada a lo mejor está mejor diseñado: riberas reconstruidas, lecho abierto, senderos para disfrutarlo…Pero eso en medio de una ciudad moderna…no, caballero, aquí nos mola el cemen-terio bien montado, si queremos agua la vamos frenando.

Espumas, eutrofización y basuras un día cualquiera

 Qué produce todo esto? Mierda, mucha mierda…pero literal: fondos enfangados, sulfuraciones gaseosas, retención de polivalentes basuras, eutrofización como en pocos sitios…Este último creo que ya no se puede tratar ni de eso. Mejor decir costras que asquea a la par que revela identidades. Costras de algas y mierda…y aceites y espumas…y carritos de la compra y papeles…Me la juego a que la misma vida microbiológica extrema que sobrevive y coloniza los caños sulfurosos ácidos de Yellowstone, se caga viva si le mandamos meterse ahí. Digno de estudio. Pero espera, lo mejor de las esclusas…son para oxigenar….ya, si. Es cierto que oxigenan, pero vaya, echo un chorreón de agua oxigenada y ayudo más…Si cada salto de esclusa es un vertedero, si la mierda se acumula tanto que es como querer limpiar el barro y separarle el agua con un colador fino…Lo mismo es mucho hacer pensar a las mentes pensantes. Básicamente, si hay mucha mierda, por mucho que cueles, va a salir mucha mierda.

Bonita costra de mierda cualquier día del año

Y es que cuesta mucho menos atender a la razón y dejar de deshumanizarno, es más, díría, renaturalizarnos. Tenemos los humos muy subidos, pero no somos más que una especie de la naturaleza, por mucho que nos empeñemos en lo contrario. De ella manamos y dependemos. Mejor hacerle caso que retarla continuamente, que destrozarla con la falsa excusa de controlarla y protegernos. Cada año el gasto de limpieza y desbroce de ese pequeño tramo, el control de olores, la recogida de basuras, la limpieza de nuestras ya carismáticas costras (algún alcalde casposo seguro que acaba creando una figura de protección, sino al tiempo), etc. Cuestan a la ciudad y sus habitantes lastimeros y condescendientes una friolera de hasta 20.000 euros anuales más hasta 300.000-500.000 para las tareas especiales de limpieza cada varios meses. Con un par bien puesto. Con un par o menos de esos presupuestos pueden adecuarse riberas, permeabilizar el lecho, crear espacios verdes para el deporte y el ocio, revegetar riberas, gravillar y roquear los márgenes, permitir el cascadeo y el vaivén general del río, alegrar los corazones de los niños en lugar de tener que anclar sus dedos a sus fosas nasales al pasar, alargar la vida natural hasta el infinito, darle un impulso paisajístico y turístico a la zona, crear sonrisas, mejorar atardeceres, aliviar los pesares diarios ante las aves y su canturreo…No sé si me explico, valor tangible y reinado de lo intangible. Llenarnos el corazón y el alma de pureza. Me parece barato. Me parece inconsciente y beligerante no recuperar lo que es nuestro a un pasado más triste y desfasado hasta límites estúpidos.

Sobre el cemento y pese a todo, la naturaleza lo intenta…

El valor de lavanderas y murciélagos no lo pongo en duda, pero ver ruiseñores y mochuelos, luciérnagas y grillos, crear tantos posibles ambientes, ganarle a la ignorancia tecnócrata un río de verdad para nosotros y nuestros hijos…Eso, si me parece de capital importancia. Porque el hecho de heredar una carga no implica tener que pasarla. Porque la costumbre de aceptar y bajar la cabeza sólo nos lleva a morir sin vivir. Llevaré de la mano un día a mis hijos a ver Granada y tendré que decirles como mi padre a mí junto a la ribera del Genil, ‘hijo, aquí empieza y acaba la dignidad del granadino…pero mira, no dejes de mirar, porque cuanto más te duela, menos te abnegarás a aceptar’. Animal de costumbres, acostúmbrate a querer algo mejor…que te dejen de prometer catetadas como camiones. Queremos ser más y es que nos tiran un trozo de panceta y nos dan palmas y nos ponemos panza arriba o a hacer fiestas al cacique de turno. Ya no hablo de nivel cultural, que no espero el mínimo de ningún político, hablo de dignidad como pueblo granadino. A mí que no me prometan LAC, teleférico a la Sierra, tranvía-metro/chufla venida a más…Si de verdad te duele tu tierra, respétala, dale vida y no la dejes morir pasivamente. Quiero una Vega  fértil y protegida, quiero una ciudad de la Alhambra cuidada, unos parques verdes y llenos de alegría…y un río que no me dé vergüenza enseñar…Es más, me atrevo a pedir, quiero un río restaurado, quiero vida en ambos márgenes, quiero que me llenen los cantos de los pajarillos por las mañanas y los chirridos de murciélago en los atardeceres, quiero que la luz la traigan las luciérnagas y que las ranas entonen para mi cita romántica un sábado en el paseo por la ribera que quiero, quiero que salte una trucha antes de besarla y que una nutria nos salude juguetona. Estoy enamorado de Granada, de su agua, de su gente. Quiero, y lo quiero ahora.

Canalización sostenible de altura, por Sergio Martín

Muy buenas!

Hoy me he topado con esta interesante reflexión de un buen amigo, un gran profesional y una mejor persona, Sergio Martín (@). No quería dejar pasar la oportunidad de compartirlo con vosotros y aquí os dejo el reposteo desde iAgua para que le echéis un vistazo. No os dejará indiferentes!

Canalización sostenible de altura

El concepto de “Desarrollo Sostenible” se formalizó en el llamado “Informe Brundtland”, en 1987. Pero el desarrollo sostenible se llevaba a cabo mucho antes y en diferentes localizaciones. Un ejemplo lo tenemos en el macizo montañoso que los árabes llamaban Sulayr, o montaña del sol.

Sierra Nevada ha sido una de las montañas más antropizadas, desde la media montaña hasta las altas cumbres. Famosos son los neveros, que llenaros la sierra de senderos siempre acompañados de sus mulas. Los románticos y naturalistas que veían esta sierra como fuente de inspiración y tesoro botánico. Pero fueron otros, los llamados acequieros, los que de verdad aprovecharon uno de los recursos más valiosos de esta montaña, el agua. Y lo hicieron a través de canalizaciones que recorren Sierra Nevada y transportaban este bien tan preciado hasta donde era requerido.

A partir de los dos mil metros, existe una gran cantidad de agua acumulada en forma de nieve durante varios meses al año, así que Sierra Nevada es como un gran embalse. Estos acequieros aprovecharon de la mejor manera ese agua, y “tejieron” una red de acequias.  Pero no unas cualquiera, sino las llamadas acequias de careo, que permiten la infiltración del agua en la montaña a través de “calaeros” o simas, para que posteriormente nutra a un manantial. Algunos de ellos se pueden encontrar a más de mil metros de desnivel, y pueden ser utilizados para regar los cultivos o volver a canalizar el agua surgente en una acequia de riego.

Si indagamos un poco más en estas infraestructuras, nos daremos cuenta de que estos acequieros, de los que no se sabe muy bien el origen, si fue romano o hispanomusulmán, tenían un gran conocimiento de Sierra Nevada y su geomorfología. De esta manera, sabían qué materiales utilizar para su construcción, que lugares eran más permeables y por donde debían de canalizar este agua. Con todos estos conocimientos convirtieron Sierra Nevada en un embalse, de la forma más sostenible posible.

Estos canalizadores, utilizaban materiales del propio terreno. Las altas cumbres están formadas por materiales silíceos, como pizarras, esquistos o filitas. Estas “lajas” eran utilizadas para la construcción de la acequias, y utilizando diferentes técnicas, los acequieros hacían la base de una manera distinta, según la velocidad y la impermeabilización que se buscara en cada tramo. Estos mismos materiales se han utilizado posteriormente para la construcción de cortijos en toda Sierra Nevada, y también constituían la “launa”, que se utilizaba para impermeabilizar los techos en las construcciones alpujarreñas. Junto a las acequias se encuentran además los caminos de los acequieros, que discurren paralelamente a ellas. Existe el hecho de que se construían en una ladera, ya que su misión era recoger el agua del deshielo. Esto conlleva un mantenimiento y unas medidas de corrección del impacto producido por la construcción, ya que el riesgo de erosión o desprendimiento era muy alto. Muros de contención y la revegetación del talud eran algunas de las medidas que utilizaban.

Sorprendente es que, después de todas estas alteraciones, al cabo del tiempo la estructura quede totalmente integrada en el paisaje, es más, llegue a formar parte de él, otro gran punto a favor de su sostenibilidad. En la fotografía que acompaña al artículo, que muestra la Acequia de los Hechos (Nigüelas), podéis ver perfectamente de lo que hablo. Aunque va mucho más allá de la mera integración paisajística.

La acequia de careo forma un verdadero ecosistema a su paso, que en algunas ocasiones puede albergar una gran biodiversidad y muy valiosa, ya que se pueden encontrar endemismos botánicos o de entomofauna que no se encuentra en ningún otro lugar del mundo.

Las constantes filtraciones de estas acequias forman “borreguiles”,  llamados así por su uso ganadero, que tinta el paisaje de verde, haciendo un fuerte contraste con el paisaje de piornal. Por lo tanto, la mayoría de la vegetación que encontraremos alrededor de las canalizaciones serán herbáceas, algunas con nombres tan curiosos comoAconitum burnatii  (Revientavacas) o Rosa canina (Tapaculos).  Especies tóxicas como la Digitalis purpurea (Dedalera) o algunas plantas endémicas de Sierra Nevada como laGentiana verna ssp. sierrae  o Plantago nivalis (Estrella de las Nieves) una planta muy característica, utilizada como símbolo de Sierra Nevada y del sendero de gran recorrido Sulayr (GR-240). También podemos encontrar plantas de porte leñoso como castaños, encinas, robles melojos, majuelos…

La fauna asociada a estas construcciones también es característica. Podemos encontrar  aves, como Prunella collaris (Acentor alpino) ave característica de estas altitudes, y diversas mariposas, como Melanargia lachesis, Satyrus actaea (Sátiro negro), o Parnassius apollo nevadensis (Mariposa Apolo), otra joya de Sierra Nevada que solo se puede encontrar en este macizo. Un insecto endémico y muy curioso que se puede ver por los alrededores de las acequias es la chicharra de montaña (Baetica ustulata), que nos permite ver las adaptaciones de estos insectos a la alta montaña, como su color oscuro, cuerpo robusto y alas atrofiadas. También es fácil ver al ganado alrededor de las acequias, como la Vaca pajuna, haciendo uso del pasto que se genera al paso de la acequia.

Queda demostrado que las acequias de careo son construcciones que respetan el modelo de desarrollo sostenible y que lo llevan más allá.

La faceta social y económica  de las acequias tuvo su apogeo en los años 60. Existían cuadrillas, a veces intervenía todo el pueblo responsable de la acequia, en labores de mantenimiento y limpieza.  Conocida era la profesión del ramalero, que era el encargado de repartir en partes equitativas el agua entre los miembros de la comunidad de regantes, aunque en la mayoría de las ocasiones el acequiero se encargaba de las dos funciones.

En la actualidad, la mayoría de estas acequias se han perdido o deteriorado gravemente por su desuso y falta de mantenimiento. Quedan contados acequieros, y la profesión está condenada a desaparecer. La pérdida de estas canalizaciones ha supuesto que en fuentes y manantiales deje de surgir agua, y el deterioro del ecosistema asociado a ella.

Aunque no está todo perdido, ya que existen proyectos de restauración de acequias de careo en Sierra Nevada, y la gente es cada vez más consciente de su importancia. ¿Volverán a lucir de nuevo estas acequias como antaño? El tiempo lo dirá. Pongamos lo sostenible de nuevo de moda.

 Noticia completa en su edición digital en la web de iAgua

La reflexión de mi amigo me parece muy completa y enriquecedora, espero os haya gustado y la compartáis para que más gente tome conciencia y pongamos lo sostenible de nuevo de moda!

Granada, agua oculta que llora

Muy buenas!

Hoy me gustaría volver pesar tanto como mis ojos han tenido que ver en mis 27 años…más aún, los que han tenido que ver los 50 y tantos de mi padre, los 70-80 de sus tíos y los cientos de años de maltrato al agua en Granada que han visto nuestros ancestros. Como describió en su día Machado…queda mucha Granada, agua oculta que llora.

Normalmente alabo y engrandezco la gran naturaleza que tenemos ligada al agua en nuestra provincia. Agua que da vida y sentido a la cultura del granadino, que da alas a la poesía y que hace un rico tesoro de ornamento más brillante que el sol nuestras plazas y monumentos. Dónde deja de existir el agua en Granada si cada calle y cada camino descansan en sus fuentes y filigranas. Cómo pensar en Granada sin sus manantiales y arroyos, sería como pensar en el mar sin su sal o en la nieve sin su blanco. Sin embargo, tanto hay que engrandecerse de lo bueno que hay, como agachar las orejas de vergüenza ante lo que no queremos ver. Justo delante de nuestras narices parece que lo más evidente se vuelve invisible, así la mierda espume en nuestros ríos o los cascajos y las basuras sean la nueva forma de forzar los rápidos en arroyos sin agua propia o retenida.

Y es que no podemos dejar de ver cómo le perdemos el respeto al medio y al agua, la misma agua que muchos añoran, otros la vilipendiamos. Nos jactamos de que nos gustan los ríos y sus comederos, pero no movemos un dedo ante los vertidos y el deterioro, ante el desaprensivo que arroja basura o el que pierde, roba o ensucia el agua. Hay tantos casos casi como tanta impunidad. Quién no ha visto flujos de vuelta a un río aportándole heces y compresas, quién no ha echado una foto tratando de dejar fuera del encuadre un bote, una lata o un puñado de plásticos y ladrillos.

Llevo un tiempo trabajando con todo lo que nos une al medio, lo que nos llena y nos da fuerza. Pero el que quiere ver debe abrir los ojos aunque le queme lo que ve. Y creedme, me queman los ojos…me revientan los oídos, me chirrían los diente y se me cae el alma al suelo. Y es que a cada paso de la aventurilla que empecé hace menos de dos años ya me ha permitido ver mucha mierda.

Desde los desastres más grandes a los más pequeños, todos duelen por la indolencia con que se tratan. Hay casos dignos de reivindicación vecinal como en el caso de la histórica y BIC acequia de Aynadamar, a la que le parece valer de poco que la incluyan en la lista de monumentos a preservar, conservar y divulgar de Andalucía; en el lado contrario hay casos sin repercusión alguna y que asimilamos cada día como el dantesco encorsetado de hormigón e infectas represas del río Genil a su paso entre Puente Verde y la Inmaculada, fuera de esos extremos incluso resulta graciosa y pasable la adecuación de riberas…en medio sólo sirve el río como acumuladero estanco de efluvios residuales, carritos de la compra y kilos de algas y basuras flotantes…imagen de Granada?

Y es que el mayor mal de la persona es acostumbrarse…sufrir y ver pasar la vida aceptando y sin luchar porque ‘qué se la va a hacer’ cuando no ‘qué se iba a poder hacer’. Triste recuerdo tenemos si no recordamos quiénes fuimos y de dónde vinieron los pasos que nos preceden. Los ríos fueron, las fuentes eran y las lagunas quisieron ser. Desde ‘toda la vida’ se contempla dolorosamente morir cada rincón de vida sin increpar contra las vejaciones que nuestros gobernantes han lucrados sus bolsillos y la falta de respeto crítico-ambiental que llevaban ligados sus actos para ‘controlar’ los cauces.

No pretendo con esta sección hacer leña del árbol caído o crear sentimientos de desánimo, sino más bien crear conciencia y abrir los ojos de aquellos que realmente quieran ver algo más. Una crítica constructiva, nada más…o quizás si.

Acudiremos a referencias de aquellos que ya han tratado el tema de manera científica y/o divulgativa, así mismo trataré de acercar las posturas de todos los lados o frentes para que las reflexiones puedan incluir todos los puntos de vista.

Espero vuestra colaboración, ideas, sugerencias, comentarios y, si os gusta y queréis que llegue a más gente, compartidlo!

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Proyecto Sierra de Baza: Ficha Técnica Castaño Común

Proyecto Sierra de Baza: Ficha Técnica Castaño Común

Muy buenas!! Hoy es viernes y reposteamos desde Proyecto Sierra de Baza! Hoy hemos querido acercaros un post de las fichas técnicas de esta web, en esta ocasión sobre el castaño ¡Os animo a descubrir más de él y visitarlo!

 Proyecto Sierra de Baza

Detalle de los frutos del castaño -rodedos por los característicos erizos protectores- y de sus hojas © José Ángel Rodríguez

El castaño común es un  popular árbol de gran porte, perteneciente a la familia de las fagáceas (la misma que los robles y las hayas), que puede alcanzar los 25 a 30 metros de altura y un tronco de varios metros de diámetro, también vivir más de 500 años e, incluso,  algunos excepcionales ejemplares superar los 1.000 años de vida.

Tanto el nombre común (castaño) como el nombre científico (Castanea), derivan del griego “katanon”, que a su vez se estima procede de la ciudad griega de Kastana, donde se cultivaba desde la antigüedad el castaño. De hecho podemos encontrar en la mitología griega alusiones al castaño y particularmente a su fruto. Así en las Bucólicas de Virgilio, se relata como Amarílide, una de las ninfas pastoriles, ya degustaba y apreciaba las castañas.

El castaño común es una especie arborea muy bien extendida por toda la zona templada del Hemisferio Norte, pero al necesitar un apreciable grado de humedad (más de 600 mm3 de precipitación anual) y exigencia de algunas lluvias en verano, está muy limitada su presencia a lugares idóneos para su vida, lo que motiva que en la España mediterránea se localice tan solo en zonas montañosas, y tampoco en todas ellas, sino tan solo en las que registran precipitaciones medias superiores a las necesarias para su desarrollo. Por el contrario en la región  eurosiberiana, del norte peninsular o Galicia, puede llegar al nivel del mar.

Las hojas, que tienen de 3-5 centímetros de longitud, son caducas y aparecen en disposición alterna. Son  simples, ovales o romboidales, de 3 a 5 lóbulos profundos, enteros o dentados, pubescentes en la base, de color verde reluciente por el haz, grisáceas y tomentosas por el envés, al tender a depilarse de forma natural por el haz.

Las hojas del castaño son grandes, de 3 a 5 cm. de anchura y de 10 a 20 cm. de longitud, simples, caducas, con pecíolo  largo de las ramas, de forma lanceolada y borde fuertemente aserrado con dientes agudos que son prolongación de los nervios. Éstos aparecen en posición pinnada y más prominentes por la cara inferior. El color varía de tonalidad entre el haz y el envés, siendo el primero de color verde intenso, mientras que el segundo es de un color verde grisáceo.

Las flores del castaño común son poco vistosas, al ser una planta monoica, cuenta con flores unisexuales masculinas y femeninas separadas pero en el mismo pie. Las flores masculinas nacen en las axilas de las hojas en forma de largos amentos erectos de color amarillento, formados por grupos de flores que salen de una bráctea lateral, cada una está formada por un cáliz de 5 ó 6 piezas y numerosos estambres largos. Las flores femeninas aparecen situadas en la base de las inflorescencias masculinas en grupos de 3 a 5 dentro de un mismo involucro, de consistencia coriácea y espinosa (el erizo) y formadas por un cáliz de 5 a 8 lóbulos y varios estilos que sobresalen del mismo.

La floración se produce entre los meses de mayo junio, principalmente por el viento y por los insectos. Por eso el mayor o menor grado de polinización depende de las condiciones climáticas. Favorecen el proceso las temperaturas cálidas y lo dificulta el exceso  de humedad que disminuye el área de dispersión debido al aumento de peso del polen y la menor actividad de los insectos en esas condiciones, por lo que se dice que una primavera soleada y un verano húmedo dan buenas castañas.

El fruto, llamado popularmente castaña, es la parte más popular y conocida del árbol, es comestible, muy sabroso y con altas propiedades nutritivas, consumiéndose crudas o asadas, siendo un importante recurso alimenticio en muchas comunidades rurales. Es muy característico el erizo, que es una envoltura pinchosa, con espinas largas, que protege la castaña. Según el número de castañas que hay dentro del erizo y el tamaño de éste, son más o menos globosas o aplanadas y más o menos grandes. Normalmente, dentro del erizo, siempre hay una castaña de tamaño grande y otras dos más pequeñas, pero pueden darse otros casos. Lo normal es que la castaña sea de pequeño tamaño en los llamados árboles bravos, destinados a madera, y más grandes en los árboles de fruta. Las castañas se producen solo en los brotes del año situados en la parte terminal de las ramas y alcanzan la maduración a mediados del otoño, en torno al mes de noviembre. El color de las castañas, aunque difiere de unas variedades a otras, es pardo rojizo brillante. Contienen una sola semilla rodeada de una cubierta de color pardo-amarillento.

La madera del castaño tiene mala combustión y por el contrario es muy apreciada en carpintería, al ser muy dura y resistente, también soporta muy bien el agua, por lo que es utilizada en los casos en que tiene que permanecer sumergida, también para la construcción de barriles y toneles.

Las hojas del castaño, también han sido aprovechadas desde la antigüedad y se han aprovechado tanto para la alimentación animal como en medicina popular, al apreciarse sus efectos astringentes, para lo que se aplicaban las hojas machacas con un mortero en las heridas o zonas que habían recibido un golpe para facilitar la cicatrización, evitar o rebajar las zona inflamadas o afectadas por la contusión.

En el Parque Natural Sierra de Baza el castaño común es poco corriente, teniendo localizadas nosotros tres zonas en que está presente este árbol: en las inmediaciones de la aldea de Los Mellizos, junto al arroyo Bodurria, donde se localiza un centenario ejemplar de unos 400 años de edad; en las proximidades del Encinar de Carrasquilla; y, en la zona del Encinar del Carrascalillo, en las proximidades del acueducto del Molino de Tablas, donde también hay otro castaño centenario.

De nuevo Proyecto Sierra de Baza nos trae aspectos culturales y ambientales muy importantes. Esperamos que os haya sido de interés y os guste la entrada. Y recordad que cualquier ayuda y colaboración es bienvenida, apoyar esta causa es de vital importancia para conservar la salud de este espectacular espacio protegido. Un saludo!