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Proyecto Sierra de Baza: Arroyo Bodurria

Proyecto Sierra de Baza: Arroyo Bodurria

Muy buenas!! Hoy es viernes y reposteamos desde Proyecto Sierra de Baza! Hoy hemos querido acercaros un post acerca de otro de los arroyos más representativos y hermosos de la Sierra de Baza: se trata del arroyo Bodurria, arroyo que dará lugar al río Gállego que riega la región. !Os animo a descubrir más de él y visitarlo!

ARROYO BODURRIA

Proyecto Sierra de Baza

Ruinas de la ermita de Los Mellizos © Raúl García de Paredes

El Arroyo Bodurria, que después será río Gállego, nace a 2.000 metros de altitud, al sur de Cerro Padilla, junto al Km. 21 de la carretera de Caniles a Escúllar, en el collado que mira hacia el oeste. Luego va describiendo una gran curva, por debajo de las aguas vertientes que separan las provincias de Granada y Almería, hasta llegar al Barranco del Aguardentero y a la cortijada de Los Gómez y posteriormente a las ruinas de la cortijada de Los Mellizos, con su antiguo cementerio. Un poco más abajo, al llegar a la cerrada que forman el cerro de El Mesoncillo y la caída por la solana de las Piedras del Cordal, se encuentra quizá el único castaño que queda en la Sierra de Baza. Posiblemente tenga una antigüedad de 400 años. Continuando por el cauce hacia abajo nos queda a la izquierda las ruinas de La Morota, que realmente da nombre a toda la umbría, y a la derecha las ruinas de Orrivalí, llegando enseguida al carril que viene de la carretera de Escúllar y va hacia Charches. Siguiendo nuestro recorrido por el cauce nos encontramos, un kilómetro debajo del carril, las ruinas de las Casas de Santaolalla, importante cortijada en sus tiempos, con sólo una casa habitada de temporada por pastores en la actualidad. En este punto el Bodurria recibe por su izquierda el de Las Casas, y vira hacia el NE por La Carrasquilla para cruzar el carril principal de la Sierra de Baza. Alguna de las clásicas zonas de ribera presentan en la actualidad un aspecto desolador por las “actuaciones” que desgraciadamente han ocurrido. Aguas abajo de su cruce con este carril, después de recibir por la izquierda el barranco de El Pinarillo, se llega a Pinaroya. En esta zona está  el antiguo Cortijo de Bodurria que posiblemente dé nombre al arroyo, y algo más abajo recibe por la derecha al espectacular Barranco de Plaza, para continuar hasta recibir por la izquierda el Arroyo de la Tejera, arroyo permanente que yo creo que siempre trae más agua que el propio Bodurria. Unos dos kilómetros más abajo el Bodurria cruza, por Bastidas, el carril que viene de la carretera de Escúllar. Aguas abajo entra en el término municipal de Caniles, en donde se realiza la captación de aguas de este río que ha recogido las aguas del término de Baza, y que sirven para regar Caniles y algo de Baza, recibiendo ya el nombre de Río Gállego. Precisamente en la cerrada del río que hace límite entre los dos términos estuvo proyectada una presa de regulación de riegos que nunca se llevó a cabo. Continuando hacia abajo se pasa por la zona denominada Bodurria, la cortijada de Los Tullíos y se llega a Caniles.

Castaño de Los Mellizos por Raúl García de Paredes Espín

En la solana de la parte alta del Bodurria a algo más de 2 Kms. del comienzo del Carril de Charches se encuentra, después de una curva muy pronunciada (y que en invierno se pone fatal por el barrillo) un mogote espectacular de lastras (1.866 m), que tiene una escalinata compuesta en la misma piedra por donde se puede subir al precioso mirador de Barea (o de Los Gómez), desde el que hay una vista maravillosa. Este mirador es clave para contemplar gran parte de la cuenca del Bodurria.En resumen, esta cuenca está flanqueada por el sur por un camino que hace límite de provincia, que sale de la carretera de Escúllar en el Km. 20.5 y llega, tras unos 10 Kms, al carril de Charches, por el cortafuegos de La Morota, en un punto denominado Cuatro Caminos donde se juntan también el carril de Benajara (cerrado con cadena) y el de Las Víboras. Por debajo de este carril, hasta llegar al propio Bodurria, siempre queda un gran umbría de jarales, convertido en un gran “cultivo maderero” aterrazado, finalizando esta umbría en un pico entre los dos carriles, que posee unos magníficos barrancos muy húmedos y de un gran pincharral. En conjunto se trata de una zona de la asociación Adenocarpo-Quercetum rotundifolia, muy degradada, evolucionando hacia el jaral de hoja de laurel (Cistus laurifolius) y jarilla (Halimium viscosum). Los jarales son aquí muy altos y tupidos (todavía), y la parte alta contiene mucho pino autóctono, en unos magníficos collados que conectan esta cuenca con los barrancos de Benajara y El Raposo. Toda esta umbría es del Manto Nevado-Filábride. Sin embargo, si una vez que llegamos al cruce de Cuatro Caminos tomamos el carril de Las Víboras, que de los cuatro es el que sale hacia el norte y pasamos por la reolla de Las Casas en este punto se juntan el Manto Nevado-Filábride de mármoles cipolínicos con el Alpujárride de la Unidad de Santa Bárbara, aunque esto es más espectacular unos kilómetros más abajo, en esta misma solana. Al finalizar esta reolla se encuentra un enclave de chaparras y encinas muy bonito, La Carrasquilla, en la que se ha conservado un enclave de Paeonium-Quercetum rotundifolia. En este camino hay dos preciosas fuentes, pero hay que tener cuidado, pues el nombre del carril y de la fuente (Las Víboras) no está puesto por gusto. Por encima del carril nos vamos dejando sucesivamente el Calar del Descabezado (2.023 m), y los magníficos Calares de Rapa y Tejera (2.225 m), en cuyas caídas se desarrolla un pinar autóctono oromediterráneo-subhúmedo de gran valor que además se asienta sobre suelos del pertenece al Complejo Alpujárride, pero de la Unidad de Quintana. En realidad, las varias fuentes y rezumaderos existentes en la cabecera del Barranco de El Pinarillo afloran en las confluencias de los diversos Mantos y Unidades geológicas, bastante complicadas en esta zona. Si seguimos por este carril salimos al Puerto de Los Tejos, en el Poyo de La Tejera. Realmente, los nombres del Calar, del Puerto y del Poyo tampoco son por casualidad, ya que aquí debió haber bastantes tejos (Taxus baccata L.), pudiéndose ver uno en el filo del camino, rodeado por un pequeño corralillo de tela metálica.

Bosque galería en el Bodurria por Raúl García de Paredes Espín

El camino que se ve al fondo es el carril principal de la sierra, que sale de la carretera en la Plaza de España (Km. 30, a 1.723m, en una curva donde abunda la piedra de amolar). Si comenzamos a recorrerlo desde ahí pasamos por debajo del Cerro de la Umbría, (1.858 m) y el Pico del Chaparral (1.903 m), llegamos al Barranco Plaza, que conserva gran cantidad de chaparral, aunque las fuertes pendientes impiden la retención de suelo, después al barranco de La Petronila, para llegar finalmente al Arroyo Bodurria. Esta umbría se llena de hielo en invierno y es muy peligrosa. Pasado el Arroyo se cruza La Carrasquilla y se llega a Arredondo, que tiene una casa forestal. Si continuamos el carril podemos ver  una preciosa fuente (de agua entubada) en el mismo carril, y una zona recreativa. Si continuamos por el carril, veremos un poco más adelante, a la derecha, el que sale hacia Pinaroya, y un poco más adelante otro también a la derecha que va a La Tejera, pasando por debajo de la Hoya de los Corzos. Siguiendo hacia arriba por el carril principal nos encontramos con unas formidables formaciones de mármoles cipolínicos. Son las llamadas Lastras de Pinaroya, en las que hay que detenerse y contemplar lo que es el afloramiento más espectacular de estos mármoles, en el cabalgamiento del Manto de Santa Bárbara. Más arriba, encima de la Hoya de los Corzos hay una bonita fuente, y un poco más arriba se llega a la inserción del carril de Las Víboras, al Puerto de los Tejos y, al Poyo de la Tejera, con su casa y su aprisco.

No podemos olvidarnos del carril que nos dejamos a la derecha, después del Pinarillo, pues desciende hasta el Arroyo de la Tejera. A medio descenso, si miramos al frente veremos el pinar espeso que se plantó en esa magnífica solana, y que está cruzada por una acequia antigua, perfectamente visible, que traía agua desde una balsa situada debajo del Cerro del Aguilón hasta los cortijos de Rincón y Cortijillos de La Tejera. En toda la zona de esa balsa, y en casi toda la parte superior de la solana, existe el hiniestar más fuerte que yo he visto en la Sierra, con una altura como de dos metros y tan espeso que no se puede andar por él. El pinar está limitado por un barranco que baja en vertical desde los peñonares de arriba. Es el barranco de Los Cortijillos. A su derecha queda una gran solana con bastantes encinas, aunque aisladas y con un suelo entre gris más o menos oscuro y marrón, desde luego diferente a lo del resto de la cuenca, en cuyo centro hay unas ruinas. Se trata de las de Pocopan, antigua cortijada situada en una zona de filitas grises, azuladas y violetas del manto de Santa Bárbara. Por esta zona pasa el carril que veníamos siguiendo, y que continúa en dirección al empalme con el que va a la Fuente del Pino (sale a su izquierda) y a Las Balsillas. Un poco antes de llegar a ellas nos introducimos en un afloramiento del Manto de los Blanquizares y en unas torcas que casi nadie conoce, muy espectaculares y de espesa vegetación. Las Balsillas era una cortijada de la que sólo se conserva una casa restaurada, y era un punto importante en la Sierra. Tiene una fuente con una bonita balsa, justo en el filo del camino. Al norte de Las Balsillas, en lo que actualmente es un cortafuegos, estaba la Cruz de Concentaina, mujer a la que se comieron los lobos cuando regresaba de Las Balsillas al Cortijo de Las Mimbreras. El carril continúa por estos blanquizares, pasa junto a Buenavista y luego vira a la derecha y desciende fuertemente hasta el Arroyo Bodurria, a la altura de Bastidas. Aquí hay una zona recreativa muy agradable. Después el camino se eleva entre pinares, se deja a la derecha el propio cortijo de Bastidas y sale a la carretera de Escúllar, encima de Los Olmos, a la altura del Km. 34.5 en el llamado Collado de Bastidas (1.394 m).

Esta cuenca, como se ha podido comprobar, es la mas extensa de la Sierra de Baza. Un recorrido a pié muy bonito es el que se puede hacer entrando por el Barranco del Aguardentero y pasando por Los Gómez, Los Mellizos, el castaño y salir al carril de Charches. También hay varios recorridos, preferiblemente en vehículo todoterreno, de mas de 40 kms. cada uno. Además, hay un primer acceso por el sur a la parte mas baja del Bodurria, a la altura del Cortijo de La Carriza, desde la carretera de Escúllar y otro largo acceso por el norte, partiendo desde enfrente de la gasolinera que hay antes de Caniles viniendo desde Baza, que pasa por los llanos de la Loma de la Parra hasta llegar a la Cortijada de los Tullíos y al Bodurria (ya río Gállego) en el Cortijo de La Carriza.

De nuevo Proyecto Sierra de Baza nos trae aspectos culturales y ambientales muy importantes. Esperamos que os haya sido de interés y os guste la entrada. Y recordad que cualquier ayuda y colaboración es bienvenida, apoyar esta causa es de vital importancia para conservar la salud de este espectacular espacio protegido. Un saludo!

Proyecto Sierra de Baza: Ficha Técnica del Sapo Partero Bético

Proyecto Sierra de Baza: Ficha Técnica del Sapo Partero Bético

Muy buenas!! Hoy es viernes y reposteamos desde Proyecto Sierra de Baza! Hoy hemos querido retomar las excelente fichas de biodiversidad en la sierra de Baza que nos ofrece nuestra web amiga. en este caso hemos elegido el Sapo partero, un ejemplar muy curioso por muchas razones, ¿os animáis a conocerlas?

Sapo partero bético (Alytes dickhilleni)

© Por Eduardo Escoriza Abril, con la colaboración de Luis García Cardenete y de Javier Fuentes (A.H.G.)

© Javier Fuentes. Macho adulto con carga de huevos, Sierra de los Guájares, Mayo de 2004.

Ficha técnica:

Clase: Anfibios

Orden: Anuros (anfibios sin cola)

Familia: Alytidos

Género: Alytes

Especie: dickhilleni, (Arntzen y García-París, 1995)

Estatus legal: En el catálogo andaluz de especies amenazadas (Ley8/2003, de 28 de Octubre, de la flora y la fauna silvestres), aparece incluido en la categoría “De interés especial”, que recoge aquellas especies, que no estando incluidas en otras categorías de protección superior (extintas, en peligro de extinción, sensible a la alteración de su hábitat, vulnerables), son merecedoras de una atención particular en función de su valor científico, ecológico, cultural, o por su singularidad.

Descripción:

Se la puede considerar especie emblemática, no sólo de nuestra provincia sino también del Parque Natural de la Sierra de Baza (Granada) España. Se trata del Sapo partero bético, pequeño anfibio poco conocido y  recientemente descrito para la ciencia, que lleva una vida discreta en las montañas del sistema bético. La Sierra de Baza constituye un enclave de vital importancia para su conservación. En alguno de nuestros paseos por las sierras granadinas en posible que nos encontremos con una auténtica joya de la rica biodiversidad que atesora la Península ibérica, el Sapo partero bético.

Se trata de un pequeño anfibio (de entre 4 y 6cm de longitud), de aspecto rechoncho, cabeza grande y hocico corto y puntiagudo. Los ojos son grandes con pupilas verticales oscuras, sobre un fondo de iris de color cobrizo. El tímpano, redondeado, es claramente visible, situado detrás de los ojos. La coloración de la piel es variable, aunque es frecuente que el color de fondo sea grisáceo e incluso blanco sucio, sobre el que aparecen una serie de manchas irregulares de color verdoso. La zona del vientre suele ser blanca. Sobre el cuerpo aparecen unas granulaciones no muy grandes y no tiene verrugas como otros sapos. Una característica que lo diferencia de las otras 2 especies de sapos parteros presentes en la península, (Sapo partero común y Sapo partero ibérico), es que nunca tiene tubérculos dorsales de color rojo o anaranjado.

Larvas.Los renacuajos llegan a alcanzar un tamaño considerable, hasta 6 o 7 cm., fruto de un desarrollo larvario muy prolongado. Son muy robustos y se caracterizan por tener el espiráculo (pequeña abertura por donde expulsan agua procedente de la alimentación y la respiración) en zona ventral. La cola es larga y gruesa acabada en punta redondeada. La cresta es baja y nace al final del dorso. El color es plateado con multitud de manchas de color marrón oscuro. En la zona posterior de la cabeza, justo donde empieza la cola, suele tener una mancha oscura en forma de v. De todas formas la identificación de la especie en base a la coloración de las larvas puede ser muy dificultosa, pues hemos podido comprobar que ésta varía mucho de unas zonas a otras, e incluso en la misma zona, dependiendo (creemos) de la exposición  a la luz solar. De hecho hemos encontrado larvas completamente oscuras, en albercas donde no llegaba la luz directa del sol.

Distribución geográfica:

Nos encontramos por tanto, ante  un endemismo bético (no se  encuentra fuera de este sistema montañoso) que se distribuye por una serie de sierras que van desde el oeste, en las sierras de Tejeda y Almijara, en el límite provincial entre Granada y Málaga hasta el este, en las Sierras de Alcaraz en Albacete, Caravaca y Moratalla en Murcia y Gádor en Almería. En Granada habita  la mayor parte de sus sierras, siendo más escaso en zonas de llanura. Tejeda y Almijara, las comarcas de los Montes Occidentales y Orientales, Sierra Nevada, Sierra Harana, Sierras de Castril, la Sagra y Baza son los lugares que mantienen hoy en día poblaciones de este sapillo. Puede encontrarse desde zonas con  poca altitud, unos 300mts en la sierra de Los Guájares, hasta otras que superan los 2000mts en la Sierra de Baza.

Distribución en la Provincia de Granada

Ecología de la especie.

 El Sapo partero bético pertenece a una de las familias más antiguas de anfibios que se conocen, los Discoglósidos. Al igual que los otros integrantes del género Alytes ha desarrollado un comportamiento reproductor muy peculiar. Una vez juntos el macho abraza a la hembra y esta comienza a soltar un cordón formado por unos 40 huevos o más. Entonces el macho fecunda los huevos, recoge el cordón y se lo enrolla en las patas traseras. Hasta aquí llegan los cuidados por parte de la hembra. A partir de ahora el macho es el único responsable del bienestar de su descendencia. El buen padre puede aparearse con más hembras, y va acumulando más y más huevos, hasta un total, a veces, de más de 100.

Desde este momento y hasta la eclosión, pasados unos 30 o 40 días, permanece escondido en su refugio, para mantener los huevos en buenas condiciones de humedad. Ocasionalmente puede realizar salidas para alimentarse. Cuando los renacuajos han madurado lo suficiente dentro (se pueden ver los ojillos a través de la cáscara), el macho se acerca a una zona acuática y moviendo las patas traseras deja caer la masa  en el agua. Casi de inmediato los pequeños renacuajos eclosionan y comienzan a nadar y alimentarse. Esta estrategia le permite al sapo evitar la depredación directa de las masas de huevos en las zonas acuáticas, y que los renacuajos alcancen un desarrollo mayor en el momento de  la eclosion.

El desarrollo acuático de las larvas suele ser largo, y depende de la abundancia de comida y de la temperatura del agua. En zonas situadas a gran altitud, en que la primavera se retrasa y el agua está más fría, las machos depositan las masas de huevos al final de la primavera o incluso en pleno verano, por lo que  a las larvas no les da tiempo a terminar la metamorfosis y permanecen en el agua hasta la primavera o verano siguientes, alcanzando tamaños muy considerables. En zonas bajas el desarrollo es más rápido y al final del verano o principios del otoño pueden encontrarse pequeños sapillos recién metamorfoseados (unos 2cm de longitud). Las larvas que han pasado el invierno en el agua, al alcanzar mayor tamaño, dan lugar a juveniles de mayor tamaño que las otras, lo cual también es una ventaja para la vida terrestre de los nuevos sapillos. Las larvas se nutren con toda la materia orgánica, tanto animal como vegetal que puedan encontrar en el agua. Tanto los juveniles como los adultos se alimentan de multitud de pequeños animalillos invertebrados, lombrices, arañas, insectos, etc.

Entre sus enemigos naturales se encuentran mamíferos como el erizo, el jabalí o los mustélidos (nutria, turón, comadreja). También aves rapaces nocturnas (lechuza, mochuelo…). Distintas especies de insectos acuáticos y larvas de libélula también se alimentan de renacuajos. Los principales depredadores son las culebras de agua, tanto la viperina (Natrix maura) como la de collar (Natrix natrix). Hemos podido comprobar como la viperina, mucho más abundante que la de collar, puede devorar todas las larvas que encuentra en pequeñas albercas, como ha ocurrido en un pequeño estanque en Colomera. Pensamos que la abundancia de la culebra puede ser un factor limitante de la población de sapos parteros, lo que podría explicar en parte el acantonamiento de estos a las zonas de sierra, pues a mayor altitud, menos común es el ofidio. Este mismo hecho se da en el caso del Sapillo balear, al que sólo se puede encontrar ya en barrancos inaccesibles donde no llega la culebra viperina.

Estado de conservación, problemática:

La necesidad de zonas con agua limpia y bien oxigenada, necesaria para el correcto desarrollo larvario, es lo que determina la mayoría de los problemas que amenazan la supervivencia de nuestro sapillo. El hombre, desde que comenzó a habitar estas mismas sierras, también usó las fuentes y nacimientos, construyendo gran cantidad de albercas, estanques, acequias y aljibes, modificando la morfología de arroyos y fuentes. En principio no hubo problema, e incluso los sapillos se vieron beneficiados por la proliferación de estos depósitos  (que en esencia no eran otra cosa que los pequeños remansos de los arroyos que habían utilizado hasta entonces, pero de una mayor entidad).

 A partir de los años cincuenta el campo español comienza a despoblarse. Multitud de cortijos quedan abandonados, y con ellos toda la infraestructura secular del uso del agua que los acompañaba. Las fuentes y arroyos son canalizados para cubrir las demandas de agua de las poblaciones situadas al pié de las sierras. Va desapareciendo la ganadería extensiva y una vez que no hay  ovejas ni cabras, los pilones y tornajos que les servían como abrevaderos, son abandonados y pierden su función.

 La agricultura se intensifica, se abren pozos que disminuyen el nivel freático, los arroyos se contaminan con materia orgánica y con los productos residuales de los tratamientos fitosanitarios de las plantaciones.  Y aquí es donde comienzan los problemas para el Sapo partero. En aquellas sierras más secas, donde dependen de las estructuras construidas por el hombre para recoger agua (aljibes y albercas), por la ausencia de arroyos con aguas permanentes, la situación hoy en día es muy delicada. Las poblaciones de las sierras de la comarca de los Montes (Parapanda, Morrón, Zegrí), las de las Sierras de Almijara, Baza, Seca se encuentran hoy en día gravemente amenazadas de desaparición, y dependen de las pocas fuentes y albercas que todavía no se han secado o no han sido modificadas para su uso humano o para la agricultura intensiva. Tenemos por tanto una serie de pequeñas poblaciones aisladas entre sí, y que año tras año van perdiendo sus puntos de reproducción. La situación en otras sierras más húmedas como las de Castril o la Sagra, es menos alarmante, pues la presencia de pequeños cursos de agua permanentes y con aguas limpias garantiza la reproducción año tras año. En estos casos la especie no depende tanto de fuentes y abrevaderos.

© Eduardo Escoriza. Hábitat del sapo partero en la Sierra de Baza, Arroyo de Baúl. Agosto de 2002.

 Al importante problema que supone la pérdida de puntos aptos para la reproducción, se une la introducción de especies foráneas en las albercas y arroyos, principalmente carpas y cangrejos americanos. Estos animales depredan principalmente las larvas, por lo que a corto plazo producen la extinción local en la zona donde se encuentran, pues no permiten el relevo generacional.

Propuestas de conservación

Generalmente los anfibios y reptiles no suelen ser destinatarios de estudios y proyectos de conservación, que parecen estar reservados a especies más llamativas de mamíferos y aves. Parece que con nuestro protagonista las cosas empiezan a cambiar, y precisamente esta especie ha sido una de las primeras en beneficiarse de diferentes actuaciones que pretenden garantizar su conservación. Queremos destacar el trabajo realizado por la Junta de Andalucía y dirigido por Emilio González Miras en la Sierra de los Filabres y Gádor (Almería). Se han localizado todos los puntos de cría del Sapillo partero y se han rehabilitado y construido nuevas albercas y abrevaderos, que ya están siendo utilizadas para reproducirse.

 En la Sierra de Baza, a propuesta de la Asociación Herpetológica Granadina (A.H.G.) y con la colaboración de la Asociación Proyecto Sierra de Baza, hemos conseguido que la administración del Parque restaure una serie de abrevaderos de uso ganadero que presentaban un aspecto lamentable, con el consiguiente riesgo de extinción de las pequeñas poblaciones que los utilizaban para criar.

 Creemos que estas iniciativas deben extenderse a todo el área de distribución provincial, haciendo especial hincapié en aquellas sierras más secas. El inventario de los puntos de cría está casi realizado al cien por cien. Sólo hace falta un poco de voluntad política para la creación de una serie de micro reservas, que incluya distintas albercas y abrevaderos en cada una de las sierras donde se distribuyen los sapos. También sería necesaria una campaña de divulgación sobre la especie y su problemática, que incluyera recomendaciones para evitar la introducción de peces y cangrejos en las albercas y fuentes. Pensamos que con una serie de actuaciones bien diseñadas y dirigidas y con muy poco dinero es posible conseguir que este pequeño fósil viviente siga viviendo entre nosotros. Aún estamos a tiempo.

El sapo partero en la Sierra de Baza

El Parque Natural de la Sierra de Baza, representa un enclave de vital importancia para la conservación y estudio del Sapo partero bético. Junto con la Sierra de los Filabres, que es su continuación natural en la Sierra de Almería, constituye una isla en mitad de un área extensa semiárida y con poco agua. Hasta la fecha hemos localizado un total de 9 puntos de cría, todos ellos en la zona caliza, occidental. La zona silícea no ha sido muestreada adecuadamente, por lo que no es descartable su presencia.

Ocho de los puntos son albercas y abrevaderos de ganado asociados a fuentes, y sólo uno, es un arroyo, el de Baúl. Al igual que en el resto de la provincia estos puntos están amenazados por abandono y falta de mantenimiento. También hemos encontrado peces introducidos, concretamente carpas en una alberca del Cascajar y en otra en la Fraguara. Las poblaciones de la Sierra de Baza son muy interesantes desde el punto de vista ecológico, pues incluyen algunas de las situadas a mayor altitud de toda su área de distribución. Además al situarse todas dentro del área protegida con la figura de Parque Natural, consideramos justificada una mayor atención por parte de la administración. Asimismo podrían servir como ejemplo en proyectos de conservación de especies amenazadas, a grupos de visitantes al Parque Natural. Aunque esta primavera han sido restaurados, en parte, aquellos abrevaderos más deteriorados situados en la zona de los Prados del Rey, creemos necesario que estas actuaciones se extiendan a otros puntos también amenazados, y que se retiren las carpas de las albercas anteriormente citadas.

 Consideramos necesaria también la señalización de alguna de estas albercas con un panel que represente la curiosa vida de este sapillo, para que puedan conocerla todos los que visitan el parque.

De nuevo Proyecto Sierra de Baza nos trae aspectos culturales y ambientales muy importantes. Esperamos que os haya sido de interés y os guste la entrada. Y recordad que cualquier ayuda y colaboración es bienvenida, apoyar esta causa es de vital importancia para conservar la salud de este espectacular espacio protegido. Un saludo!

Foto de la Semana 28.12.14

Foto de la Semana 28.12.14

 

Foto de la Semana desde  el Arroyo Bodurria, Sierra de Baza, vía simplicisimus:

 

Arroyo Bodurria

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Saturday Video-GeA 27.12.14

Saturday Video-GeA 27.12.14

SaturdayVideoGeA os trae hoy ‘Ruta Arroyo Bodurria (Sierra de Baza) VI vía pepter30 una visión distinta subidos encima de una bici de montaña:

 

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Proyecto Sierra de Baza: Arroyo Balax

Muy buenas!! Hoy estamos encantados de deciros que nos han dado permiso para postear desde la web Proyecto Sierra de Baza. Nuestros amigos son un pilar fundamental de la protección y puesta en valor del medio ambiente de Baza y su comarca. Su labor es muy potente y estamos encantados de poder difundir sus valores y sus entradas y fichas técnicas para que lleguen a cuanta más gente mejor desde la web de GeA.

Entre sus labores más destacadas me gustaría destacar la labor eorme puesta en marcha para poder obtener una figura de protección ambiental para el humedal del El Baico, ecosistema único rodeado de estepas y vegetación increíblemente diversa que lleva a la región una enorme variedad de avifauna, reptiles y anfibios que, como sabemos, cada vez ven más limitado dónde encontrar su hábitat, más si cabe en las zonas semi-áridas del sueste de la Península. Este humedal no deja de ser sangrado y la mayoría de los años no puede guardar agua más de unos días si hay suerte. Nos unimos a esta y a todas las iniciativas que desde Proyecto Sierra de Baza se llevan a cabo!

Arroyo Balax

Entrada de Andrés García-Granados López de Hierro

El precioso Arroyo Balax, Baza-Caniles (Sierra de Baza)

 

Por situación y orografía, la Sierra de Baza posee tres pisos bioclimáticos: Mesomediterráneo (de 1.000 a 1.500 m.s.n.m.), Supramediterráneo (de 1.500 a 2.000 aproximadamente) y Oromediterráneo (desde los 2.000 metros a las cumbres aquí existentes). Todos ellos están representados en la  cuenca del Balax, la más oriental de la Sierra de Baza y claro exponente de manto geológico Nevado-Filábride.  En su parte superior pertenece al término municipal de Baza y en su parte inferior al de Caniles. El Arroyo de Balax nace, como sus hermanos occidentales y paralelos Uclías y Moras, en las cumbres limítrofes con Almería, cerca ya del Observatorio Astronómico de Hispano-Alemán de Calar Alto, en una zona que se conoce como Beneroso. Al descender va dejando a la derecha una serie de cumbres (Alpargatero, 1950 m, Lomas de Aguilar, 1898 m y Morrón, 1882 m), que van haciendo divisoria por el Este con la provincia de Almería. Por toda esa cuerda va el paso ganadero de Gérgal a Baza. En el fondo de valle, a la altura de El Morrón, se encuentran las grandes cortijadas de Benacebada  y Bailén, que se encuentran habitadas en bastantes de sus casas y que constituyen, junto con Rejano, los dos principales núcleos de población de esta Sierra en la actualidad. A Benacebada se puede acceder desde El Moro por un carril que hasta aquí conduce, y que también lleva hasta Beneroso, o bien desde la carretera Escúllar-Caniles por el carril que sale, en dirección levante, del Km 15,2, y que pasa por las cabeceras del Moras y del Uclías.

Esta cuenca presenta en su parte superior el aspecto de piornal las dos anteriores, está muy desforestada, aunque ha sido plantada de pinos en la zona de Beneroso en los terrenos del Estado. A medida que se desciende por la cuenca desde Benacebada hacia abajo, tanto en el propio arroyo como en sus barranqueras hay restos de encinar. Hay una zona que se la conoce como El Cerrón, que es muy bonita. Está constituida por el conjunto de Barrancos de Las Asperillas, que nacen por la zonas del Collado de Los Olmos, los cerros de Las Aguelejas y el propio Cerrón. Son barranqueras sin cursos permanentes de agua en las que se entremezclan pequeñas encinas, chaparras que están recuperándose y plantaciones de pinos y algunas bellotas. En la umbría de El Cerrón, debajo del camino que va haciendo linde con Los Rodeos, hay un gran chaparral, muy bonito. Todo este conjunto de Las Asperillas y poniente de El Cerrón viene a salir, por encima de Las Hermanicas al camino que parte de el “general” de la carretera al Moro, entre el que va a Los Frailes y el segundo de los que conducen a Rejano, y que nos lleva hasta el Balax en la zona de Los Palacios. Este camino desciende hasta una rambla que hay que recorrer en sentido sur hasta llegar a unos almendrales y a una especie de era de donde sale un carril en dirección norte que va a parar a Rejano. Unos cientos de metros más adelante, justo en el cruce de Las Asperillas con el camino principal está la encina de los Caler, que creo que es la mejor encina que queda en la Sierra de Baza. Si continuamos por este camino hacia levante llegamos a la casa forestal de El Cerrón, al Arroyo de Balax y a la cortijada de Palacios. Este es un precioso lugar que antiguamente tenía una gran cantidad de población ya que este Arroyo es el más caudaloso de la Sierra de Baza. Sin embargo la cortijada de Palacios presenta un aspecto desolador, con sólo dos grandes casonas de la solana que conservan el tejado. Del resto sólo quedan sus muros de piedra. Todo este rincón (realmente este Arroyo) tiene las mejores encinas, no tan grandes como la de los Caler, pero sí muy hermosas. Hay dos gemelas en la umbría, al lado del carril y enfrente de la casa forestal, que no le andan muy lejos. Toda la parte norte de El Cerrón está plantado de pinos. Otra zona intensamente poblada es la falda derecha del Balax, desde la altura de Los Rodeos  hacia abajo . Todo este lateral está surcado por un camino que desde el Arroyo, a la altura de la casa forestal, se va elevando. A la altura de Venta Colorada se bifurca, tomando un ramal la dirección norte y otro la dirección sur. El ramal que va hacia el norte se bifurca después, hacia la izquierda por un carril que retorna a Palacios (pero sin salida) y otro que va descendiendo hacia los llanos. El ramal que va hacia el sur se sigue elevando por la cuenca del Balax hasta llegar a Collado Castaño, después de atravesar los barrancos de Agüilla y Los Enebrillos, y empalma con los que van hacia Las Carboneras y Amarguilla.

Continuando por la cuenca hacia abajo se entra en retamares sobre suelos sedimentarios, como los de La Ventica de Rivero, intensamente repoblados de pinos. Como punto importantísimo de esta cuenca hay que citar la aldea de Rejano, del término municipal de Caniles, completamente habitada y famosa por su vino de el país. Aunque se puede acceder a Rejano por varios caminos desde el carril de El Moro, el mejor acceso lo tiene por una carreterita que sale del mismo Puente de Valcabra, ascendiendo paralela al Arroyo de Balax que aquí ya toma ese nombre, y que después de pasar por la Ermita de Balax llega a Rejano, a lo largo de unos bonitos bancales con muchos cultivos, incluso de verano.

Casas de todas las aldeas de esta cuenca están siendo restauradas por españoles y extranjeros, valorando la tranquilidad que transmiten estos parajes.

Como podéis ver, no hay detalle que se quede fuera. El arroyo Balax es una de la joyas que encierra la fantástica Sierra de BAza. Os animamos a visitarla y a difundir. Feliz finde!

Entrada completa y mucho más joyas en la web de Proyecto Sierra de Baza

 

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