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Paisajes del Agua: Réquiem por un humilde pinar

Paisajes del Agua: Réquiem por un humilde pinar

Muy buenas! Hoy es miércoles y como cada miércoles reposteamos desde la web de nuestro amigo y compañero Antonio Castillo,  Paisajes del Agua. Para hoy os traigo un nuevo post acerca de un tema muy reciente y de actualidad, el incendio de Cenes de la Vega. Hace poco CHG y Agnaden Granada empezaron la reforestación y recuperación. Espero que os guste!

RÉQUIEM POR UN HUMILDE PINAR

 Antonio Castillo
DESTACADA POST. réquiem humilde pinar

Incendio de Cenes

Detalle de parte del pinar quemado, en la margen izquierda del río Genil. Al fondo, las altas cumbres de Sierra Nevada (29 de agosto de 2014)

El verano es tiempo de ríos y de fuentes agostadas, y desgraciadamente también de incendios forestales. Parecía que nos íbamos a librar los granadinos este año, pero no. Me entristece este post, pero he creído oportuno incluirlo como póstumo homenaje al bosque quemado a las mismas puertas de Granada y cómo reflexión sobre la conservación de los espacios verdes periurbanos. Los paisajes del agua también son los de los bosques que la producen, la filtran y nos la ofrecen fresca y limpia. Ahí va pues esta triste historia.

Hace unos días que se quemó. Fue por otro incendio provocado por la mano del hombre (dicen que por una negligencia). Uno más en los alrededores de Cenes de la Vega. Pero, sobre todo, uno más en el cinturón de Granada.

Volcanes pavorosos de humo negro ascendían con rapidez cegando el sol y la localización del origen del fuego. ¡Por Dios!, ¿sería en la Alhambra? (nada más pensarlo sobrecoge el alma), ¿sería en el Llano de la Perdiz?, ¿sería en la Umbría del Generalife?, ¿sería…? No, ya no había muchas más posibilidades. Las demás se fueron reduciendo a ceniza con los años. Al final, se iba confirmando, lo que ardía era el pinar de la Loma del Genil, por frente a Cenes.

Conocía bien esa mancha verde, la había recorrido en numerosas ocasiones. Desde el mismo centro de Granada era una excursión accesible a pie. Bastaba con coger la popular “ruta del Colesterol”, junto al río Genil, para subir a la loma de los Rebites, crestear hasta el collado del Contadero (donde viene a juntarse el Camino de los Neveros) y bajar de nuevo a la vera del río por alguno de los cortafuegos (es un decir) de la loma del Cagil.

Era un humilde pinar de repoblación bastante naturalizado, pero sobre todo era un bosque superviviente, salpicado y acosado por el envite de fuegos anteriores, que había agarrado milagrosamente en suelos pobres entre cárcavas y profundas barranqueras. Era casi la única mancha verde que quedaba al alcance de la mano en ese transitado valle del Genil, la principal vía de escape de los paseantes granadinos, junto a la del valle del Darro.

PANORAMICA VIVA.a

PANORAMICA QUEMADA a

Antes y después del incendio. Fotos tomadas desde Cerro Terreras  (18 de marzo y 29 de agosto de 2014)

¡Pero oiga, tampoco es para ponerse así. Tan solo era un pinar de repoblación, que ni siquiera había sido merecedor de protección alguna!– habrán pensado seguramente algunas personas que no lo conocían. Efectivamente, en sus sombras y frescuras no se refugiaba ningún endemismo animal ni vegetal. Solo un animal muy común lo utilizaba permanentemente, el hombre. Su amable amparo era buscado por gentes de muy diverso pelaje: senderistas, excursionistas, domingueros, parejas, paseadores de perros, corredores, seteros, ciclistas, moteros (que, dicho sea de paso, lo mancillaban en sus pronunciadas veredas y cortafuegos). Esa era su fauna principal, amén de la que descansaba su vista en las copas de los pinos desde el frontero pueblo de Cenes. Por eso me ha dolido especialmente esa pérdida, porque somos muchos los que nos hemos quedado huérfanos de su agradable compañía. Porque ni nosotros ni nuestros hijos lo volverán a ver jamás. Porque a los montes de la ciudad se le ha dado un bocado más. Porque Granada ha perdido otra manchita verde de su maltratado extrarradio, cosido a puñaladas por los criminales incendios, que poco a poco van vistiendo sus lomas de desértico erial.

Los bosques periurbanos son muy valiosos como solaz y disfrute de la ciudadanía, que cada vez aprecia y demanda más esas zonas verdes junto a las ciudades. El Llano de la Perdiz, la Umbría del Generalife, la Alhambra y el Cerro de San Miguel son los pequeños reductos boscosos que todavía le quedan al entorno más próximo a la ciudad, ese al que todavía es posible llegar paseando desde cualquiera de sus calles.

Deberíamos llevar a cabo una valiente y generosa apuesta por esas masas arboladas que aún nos quedan. ¿Se puede hacer algo más por invertir esa dinámica de autodestrucción? La respuesta es rotundamente sí. Los profesionales saben bien lo que hay que hacer, sólo hace falta que los poderes públicos les den más medios (a la larga muy rentables) para el tratamiento de las masas arbóreas, con una mayor autoridad y disciplina ambiental, todo ello en la prevención. Aunque se haya actuado con eficacia en la extinción (siempre costosa) y evitado así males mayores, el fracaso y el despropósito económico (obligado, por supuesto) han sido inevitables. Y ahora toca sumar los gastos de una incierta recuperación ambiental de la zona. Otra vez hemos llegado tarde.

 

Nuevamente me quedo muy sorprendido por el trasfondo que siempre consigue Antonio. A parte de las problemáticas, es bueno pararse a pensar cómo ocurren y la importancia que le damos a las cosas. Cenes tiene el mismo valor que cualquier otra zona, pero nunca se le va a tratar igual. Espero que hayáis disfrutado de este post y valoréis mejor cuánto importa el agua en nuestras vidas. ¡Un fuerte abrazo!

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Paisajes del Agua: Las Misteriosas Aguas Termales de Sierra Elvira

Muy buenas! Hoy es miércoles y como cada miércoles reposteamos desde la web de nuestro amigo y compañero Antonio Castillo,  Paisajes del Agua. Para hoy os traigo algo de misterio y magia desde la web de nuestro amigo Antonio que, mediante la experiencia y las vivencias personales de un profesional y poeta, nos transmite su amor y respeto por la sierra entre la Vega de Granada, Sierra Elvira  !Espero que os guste y pasaros por su web!

 

LAS MISTERIOSAS AGUAS TERMALES DE SIERRA ELVIRA

P108. DESTACADA. S. Elvira

Sierra Elvira entre las Brumas

Antonio Castillo

Mi aprecio por Sierra Elvira viene de lejos, de mis años de estudiante universitario. Esa sierra siempre fue icono de los geólogos granadinos. A las mismas puertas de la ciudad, era destino socorrido y económico para las prácticas de campo del primer curso de la licenciatura. Con nuestros relucientes martillos nos desplazábamos a “picar piedras” hasta sus empinadas laderas cargados de ilusión y de ganas de aprender, bendita juventud.

Era una montaña extraña y enigmática al mismo tiempo, que algunas veces sobresalía como una isla en mitad del enorme mar de nubles que cubría la depresión de Granada. En fríos, soleados y diáfanos días de invierno, las vistas desde ciertas cimas (la Atalaya, Ermita de los Tres Juanes y el Morrón) eran formidables. A sus pies se extendía la alfombra verde de la vega granadina, contorneada en su pie de monte oriental por la ciudad y la fortaleza roja de la Alhambra, mientras que al fondo se alzaba regia y altiva la blanca cordillera de Sierra Nevada. Todo un espectáculo.

Cuando pateábamos sus pedregosas laderas calizas, muchas veces  tropezábamos con exhalaciones de vapor de agua, que nuestros profesores decían (con recalcitrante ironía) que procedían de las entrañas de un dormido volcán. Era una forma más de tantear las aptitudes de aquellos estudiantes primerizos, junto a repechadas y caminatas inmisericordes cartografiando rocas. De regreso de ver pliegues, estratos, fallas y fósiles, algunos aún teníamos humor de prolongar el día buscando jacintos de Compostela(preciosos cristales de cuarzo rojo ) o restos cerámicos de la mítica Medina Elvira.

Con el paso de los años volví muchas veces a esa montaña para investigar aquellas misteriosas aguas termales procedentes de sus más hondas entrañas. Eran infinidad las rajas, grutas y simas que horadaban su superficie kárstica, penetrando incluso hasta el mismo lago subterráneo. Una de sus grutas se decía que había sido utilizada desde la Prehistoria en baños, y después por todas las civilizaciones que pasaron por estas tierras, justo donde se levantó hace más de 100 años un antiguo balneario. Muchas veces bajé las viejas escalinatas de la gruta original en busca de agua para su análisis y para medir su temperatura, muy constante alrededor de 33 ºC. Aquél era un punto de control histórico, que venía heredado de los tiempos en que la FAO inició las investigaciones hidrogeológicas en la Vega, allá por 1966. Un lugar estratégico para comprender el quimismo de las aguas del sector occidental del acuífero de la Vega de Granada, en el que se mezclaban las calientes y más mineralizadas del pequeño sistema de Sierra Elvira, que fluían por debajo de la gran y rectilínea falla que cortaba en seco la áspera sierra para pasar a fértil vega.

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Viejas paredes y escalinatas (si ellas hablaran) por las que se accede a la gruta termal del que fue antiguo balneario de Sierra Elvira

 

 

Precisamente por aquel lindero pasaba el antiguo tranvía que iba de Granada a Pinos Puente. El mismo que cogían entonces muchos de los bañistas y aguistas del establecimiento balneario. De aquella construcción quedan desvaídas fotografías y apenas unos pocos metros cuadrados de solería, algo similar a lo que ocurre con tantos otros elementos significativos del patrimonio histórico, como fueron los secaderos de tabaco, las fábricas de azúcar, o ese mismo tranvía romántico que enlazaba los pueblos que salpicaban la enorme, fértil y rica vega de entonces.

Con el paso de los años terminé por cosechar suficientes conocimientos para comprender (solo un poco) a aquellas misteriosas aguas termales y a quererlas (del conocimiento viene el aprecio, como tengo bien aprendido). Y allí, junto al agua, como me ocurrió en tantas otras ocasiones, aparte de conocimientos coseché también buenos amigos, como Paco y Maricarmen, herederos de aquél lugar mágico para el termalismo, reconvertido desde hace años en piscinas al aire libre. Durante algunos veranos acudí a ellas con mis hijos pequeños y sobrinos a disfrutar de interminables baños, y después de tertulias junto a aquellos deliciosos arroces con sangría que nuestros amigos preparaban en la terraza.

Hoy, recién iniciado el 2015, me he acordado de este mágico lugar de los paisajes del agua el releer un delicioso libreto del balneario fechado en 1928. Al cerrar sus páginas, reflexiono (una vez más) sobre lo mucho que han cambiado los tiempos para los balnearios españoles. Edificios regios, históricos y llenos de sabor, patrimonio y tradiciones. Elementos señeros desparecidos muchos de ellos para siempre de los paisajes del agua de las tierras de España que viene bien recordar de vez en cuanto.

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En la penúltima página acabo de leer que la cama de la hospedería del balneario de Sierra Elvira costaba 2 pesetas, es decir, poco más de un céntimo de euro (sin comentarios).

 

Espectacular. Será que nunca dejaremos de sorprendernos y, cuando creamos que ya lo sabemos, nos volverá a dar un revés de modestia esta nuestra tierra. Se queda uno de piedra con el ‘volcán dormido’ de Sierra Elvira jeje perdonadme el juego de palabras. Tan cerca y a veces tan lejos, merece la pena ver y conocer más nuestro entorno. Aprendemos cada día de un grande. Espero que hayáis disfrutado de este post y valoréis mejor cuánto importa el agua en nuestras vidas. ¡Un fuerte abrazo!

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Paisajes del Agua: Fuentes y Fiestas

 

Hoy y siempre, las fuentes. Muy buenas! Hoy es miércoles y comenzamos semana reposteando desde la web de nuestro amigo y compañero Antonio Castillo,  Paisajes del Agua. Hoy os traemos algo especial, ¿juntamos agua y fiestas? ¿qué rincón se iba a quedar fuera? !Espero que os guste pasaros por agua para celebrar!

 

FUENTES Y FIESTAS

Texto elaborado por Antonio Castillo,  Luis Sánchez y David Oya

Foto J. Andrada

DESTACADA POST. fuentes y fiestas

Cuando este post vea la luz, muchos de sus lectores estarán de vacaciones de agosto. Para algunos será un reconfortante (y deseado) regreso al campo, al pueblo, aunque solo sea por unos días, mientras que otros buscarán las playas, los viajes… Para los primeros será un revivir de lugares y de costumbres, como son las fuentes, donde jugábamos de niños, y las fiestas que se llevaban a cabo junto a ellas. Este corto artículo es sólo un escueto recuerdo a las fiestas ligadas al agua. Para más detalle, puede consultarse “Aquellas aguas vivas”, en Manantiales de Andalucía. Por cierto, este libro, que se puede descargar completo desde la web de “Conocetusfuentes”, contiene cerca de 60 pequeños capítulos sobre multitud de aspectos relacionados con los manantiales.

Desde la más remota antigüedad, las fuentes tuvieron, aparte de su más evidente papel material, un simbolismo enorme, hoy difícilmente imaginable. Retrocediendo sólo al cristianismo, el papel del agua viva fue trascendental, como lo atestiguan multitud de costumbres, liturgias y fiestas, muchas de ellas auténticos fósiles vivientes, que aún perviven a duras penas por toda  nuestra geografía hispana. La llegada del verano era antaño época añorada para el relajamiento y disfrute. Especialmente si las cosechas habían sido felizmente rematadas, pasadas las interminables incertidumbres meteorológicas inherentes a la agricultura y ganadería. Muchas eran fiestas de agua, y de vino (siempre unidos), en sus orígenes paganas y después cristianizadas, como tantas otras cosas.

Si esas fiestas se mantienen todavía, es en gran parte por el empuje (nostálgico en buena medida) de emigrantes retornados, así como de oleadas de turistas (muchos extranjeros), que buscan y aprecian más ese simbolismo identitario de nuestros pueblos. La relación de ellos sería muy larga, y cometeríamos olvidos imperdonables de hacerla. Que cada uno piense en los que conoce y tiene más cerca, muchos importantes y famosos, y otros pequeños y casi olvidados, perdidos en valles y serranías, pero que por contrapartida suelen conservar mejor las esencias primigenias.

Y de entre las fiestas del agua, merecen destacarse por su universalidad las de la noche de San Juan (24 de junio). Con múltiples variantes y especificidades locales, se celebran en toda Andalucía, igual que en las regiones mediterráneas de la vieja Europa. Fiestas del fuego, pero también del agua, su antagónica. ¡Qué noches aquellas llenas de juegos y pillerías!, recuerdan aún los más ancianos, en las que nadie se libraba del remojón de un calderazo furtivo. Noches en las que las personas acudían a ritos curativos y adivinatorios de las aguas. Aguas que eran también de noviazgos y amores. Aguas que servían asimismo para borrar los malos augurios y purificar la suerte del nuevo año agrícola que se iniciaba en septiembre. Y también eran noches de encantadas y de misterios (en el libro La Sierra del Agua: 80 viejas historias de Cazorla y Segura se dedicó un capítulo a la noche de San Juan en las fuentes de Cazorla).

Pero esa fiesta sanjuanera es sólo una más del largo santoral de celebraciones del año. De verdad, merece la pena acercarse a conocer los pueblos, sus fuentes y sus aguas a través de las fiestas. Son una buena excusa para visitarlos en estos meses de vacaciones estivales. Un aliciente más para querer al agua con su eterna magia, que, de paso, puede darnos suerte, salud y amor.

Hoy y siempre, las fuentes. Espero que hayáis disfrutado de este post y valoréis mejor cuánto importa el agua y las fuentes en nuestras vidas a través de fiestas populares y celebraciones. Empezamos el año, ¿cuántas fiestas ligadas al agua podréis visitar este 2015? A disfrutar, !Felices Reyes y feliz año 2015!

 

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Paisajes del Agua: En piraguas por los ‘Bad Lands’ del Negratín

Muy buenas! Es miércoles y casi casi fin de año! Hoy toca postear desde el blog de nuestro amigo Antonio Castillo, Paisajes del Agua, y os traemos algo muy especial. Se trata de un plan veraniego, pero podéis ir cogiendo ideas para 2015. Esta en concreto me entusiasma y la provaré pronto, ya que ver en piragua los entornos fascinantes de las ‘bad lands’ del embalse del Negratín debe ser único. Para acercaros esta experiencia os dejo ya con el post de Antonio, espero que lo disfrutéis!

EN PIRAGUA POR LOS “BAD LANDS” DEL NEGRATÍN

DESTACA POST. Piraguas Negratin

Hace unos días, en este caluroso mes de agosto, un anuncio en el periódico Ideal nos descubrió una actividad que atrajo la atención de la familia. Hacer piragua en el embalse del Negratín, en Granada, en la depresión subdesértica del Guadiana Menor. En vacaciones, en un tranquilo pueblo próximo a Granada, nos pareció buena idea para salir por un rato de nuestro plácido “retiro”.

Hay que decir que el embalse del Negratín es uno de los mayores de Andalucía, con muchísimos kilómetros de costa y varias grandes colas, por donde le entran ríos tan emblemáticos y salvajes como los del Guadalentín o Castril. Junto a la presa se encuentra el embarcadero, donde habíamos quedado citados con el responsable. Tras los pertinentes consejos de seguridad, nos aconsejó sobre lo que debíamos hacer: “Ven ustedes aquellas dos islas, están como a tres kilómetros, una media hora larga, es una excursión recomendable. A sus espaldas hay una tortuosa ensenada donde se levantan dos altas chimeneas que no deben perderse tampoco. Y en la orilla de enfrente está la playa de Freila, con un chiringuito donde tomar algo fresco”. Ya teníamos el plan, y cuatro horas de navegación por delante.

Al final botamos cuatro piraguas dobles. El sol se dejaba notar, pero a esas horas de la mañana corría una brisa fresca todavía. Fuimos costeando la orilla derecha hasta las islas. Yo conocía el embalse desde tierra, pero no desde dentro del agua. Ya se sabe, los paisajes pueden ser muy diferentes según desde donde se observen. Con tan ligeras y maniobrables embarcaciones pudimos pegarnos al costero, entrar en ensenadas y cortados inaccesibles de otro modo y, sobre todo, apreciar desde ángulos imposibles el contraste brusco y enorme entre las arcillas rojas, áridas y ardientes de sus bordes y el agua azul e infinita que lentamente surcábamos. Vimos las chimeneas recomendadas y mil formas de erosión más que caían casi en vertical hasta la misma orilla de ese gran parque de los bad lands (“tierras malas”) granadino que es la hoya o depresión del Guadiana Menor, un pequeño desierto del Colorado español. 

POST. Piraguas 1

Junto a una de las islas

POST. Piraguas 3

Posando junto a las dos esbeltas chimeneas recomendadas

La ida resultó de lo más placentero, frescos nosotros y fresco aún el día. Pero no todo iba a ser felicidad. Con el avance de la mañana se esfumó la brisa, al tiempo que el sol agosteño empezó a caer de macetilla. Sobre la marcha, alguien decidió con brillante lucidez que había que poner urgentemente rumbo de supervivencia hacia el chiringuito de la playa de Freila. Allí, refugiados en sus sombrillas de rayas, al amparo de voluminosas neveras azules, los bañistas nos recibieron con cara de asombro e incredulidad. “¿De donde vienen esos? Con la que está cayendo y míralos ahí, a pleno solano hartándose de remar”. Con los líquidos y las sales ya repuestos (¡qué bien sabe y sienta una cerveza fresquita en esos trances!), recuperamos las fuerzas suficientes para enfilar el regreso hacia nuestro embarcadero, donde nos dimos el último chapuzón de la mañana.

 En definitiva, fue una experiencia singular y recomendable que no dejó indiferente a nadie. Se cumplió con creces lo de salir de nuestro plácido “retiro” del pueblo. Eso sí, si se puede, mejor evitar el golfo del día durante el verano. Según me comentaron, están abiertos desde primavera hasta otoño. ¿Alguien se anima? Nosotros repetiremos.

 

 

 

Personalmente disfruto mucho de las experiencias y recomendaciones de Antonio y espero poder transmitiros estos momentos y que, si os parece bien, vosotros hagáis lo mismo. Un abrazo fuerte y Feliz Nochevieja y Año Nuevo 2015!

 

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Paisajes del Agua: Lagunas de Aguas Verdes. Sierra Nevada

Muy buenas! Tras mantener contacto con Antonio Castillo, autor del blog Paisajes del Agua, comenzamos a hermanar nuestros blogs! A partir de esta semana, cada miércoles publicaremos una de sus entradas para darle mayor difusión a su genial y apasionante trabajo. Así que os pedimos la mayor difusión y que visitéis la web de Paisajes del Agua!

LAGUNA DE AGUAS VERDES. SIERRA NEVADA

DESTACADA POST. Aguas Verdes

Esta laguna de Aguas Verdes se localiza en el Parque Nacional de Sierra Nevada (Granada, España), en la vertiente sur, dentro del circo del río Veleta. Es de las más altas del macizo y se halla muy cerca del collado de la Carihuela, paso obligado de los montañeros que transitan por el sector central de Sierra Nevada a través de la antigua pista de Granada a Capileira (hoy cerrada el tráfico con todo acierto). Por ello, es muy conocida y de fácil acceso, si bien, al pasar a cierta altura sobre la laguna, dentro de una ladera muy empinada y sin senda de bajada, es poco concurrida a pie de agua, sobre todo en comparación con otras lagunas próximas de acceso más complicado, como son la  Larga o la Mosca.

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Cómo es fácil suponer, debe su nombre al color llamativamente verde, casi cristal o esmeralda, de sus aguas. Si bien esa es la coloración más genuina y sobresaliente de las aguas, esta varía hacia tonalidades azules o turquesas, e incluso negras. Colores e intensidades que cambian con la profundidad, la orientación y la luminosidad del día.

Se asienta sobre un vasar o resalte rocoso de sobreexcavación glaciar, sin apenas depósitos de morrenas, y se nutre del tardío deshielo de potentes neveros formados en los Vasares del Veleta. Su aliviadero da lugar a un arroyo-emisario, que inmediatamente se precipita al vacío por una alta chorrera, que desgraciadamente queda oculta a las vistas más comunes. Aunque es de aguas permanentes, puede llegar a perder el emisario en años secos. Ha trascendido la crónica de un viaje en el verano de 1945, el año más seco del siglo pasado, que dio testimonio de su completo agotamiento.

 

 

 

 

Como veis, se trata de un post cargado de información útil y muy ameno, animaos y difundid!

 

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