Granada tiene la fortuna de tener zonas de aguas de baño continentales formadas por ríos y embalses como el de
Güéjar Sierra, el Dílar, el Maitena, el río Fuencaliente de Huéscar o el Fuencaliente de Orce. Son lugares donde se puede disfrutar de un ambiente menos caluroso y agradable, rodeados de naturaleza.
El merendero los Alayos, en la localidad de Dílar, es uno de los enclaves fijos para los bañistas de interior, y ayer fueron muchos los que decidieron combinar comida de calidad y baño en este singular paraje. Está claro que para algunos, las altas temperaturas que soporta Granada no son un impedimento para salir y divertirse, en vez de quedarse bajo el techo de su vivienda al amparo del ventilador.
Con las fiestas patronales de Dílar a la vuelta de la esquina, los caminos de los alrededores del río homónimo se llenaron de bañistas, que disfrutaron además de un temperatura cinco grados inferior a la de la capital.
El pasado mes de julio las aguas de baño continentales abrieron la temporada para que los visitantes pudieran disfrutar de embalses y ríos, con las condiciones de limpieza y salubridad precisas. Pero algunos granadinos no pueden desplazarse fuera de la capital y deciden bajar hasta las aguas del río Genil y sumergirse en ellas para huir del potente sol. La zona es muy visitada por numerosos bañistas, a pesar de estar prohibido tanto por la normativa de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir como por la Ordenanza de Convivencia del Ayuntamiento de Granada.